Vanessa González: “La niña del mar”

Atleta, publicista, empresaria, filántropa, organizadora de torneos, esposa y madre, Vanessa González es una venezolana que ha dedicado su vida a la pesca deportiva. Conversó con Mundo Náutico y he aquí el resultado

Analiz Márquez / Fabricio Ojeda
Fotos: Fabricio Ojeda

Todo comenzó cuando siendo una niña de apenas 5 años, capturó un pez loro de dos kilos que le proporcionó su primera medalla en una competencia. Tal vez antes, mientras aún formaba parte de los genes de su padre (“Gonzalito” González), fundador de de la Asociación de Pesca Deportiva del estado Anzoátegui (Venezuela), de quien heredó la pasión por el sol, la arena, el mar y la navegación.

En este ambiente, la hoy publicista, empresaria, organizadora de torneos pesqueros y observadora en las competiciones, Vanessa González, se ha desenvuelto toda la vida, desde que salía a navegar en “La Vanemar” junto a sus dos hermanos y su papá, quien bautizó el bote en su honor, al comprobar que su pequeña se interesaba más por la pesca que por las muñecas y los juegos propios de una chiquilla de su edad.

Hoy, aquella muchachita -a quien todos llamaban cariñosamente “La niña del mar”- pertenece al staff de  International BillfishTournaments , una de las empresas del legendario pescador, operador turístico y creador de eventos internacionales de pesca de altura, el cubano americano Rick Álvarez, a quien considera su principal maestro y mentor, en una actividad en la que predominan los hombres y –confiesa- “se tiende a discriminar a las mujeres”.

Sin embargo, eso no ha sido impedimento para que esta venezolana se destacara como atleta en el mundo de la pesca deportiva, una disciplina en la que se requiere paciencia, perseverancia, trabajo en equipo y, por supuesto, mucha suerte.

“Uno de mis rituales cuando competía en torneos era comer mucho”, comenta entre risas. Asegura que esa “técnica” le daba muy buenos resultados, pues en las lides donde participó siempre ganaba su equipo porque capturaba las especies más grandes.

De las competencias tuvo que alejarse cuando era una adolescente, tras un accidente de equitación que le produjo fractura doble de radio del brazo izquierdo. Admite que aunque ama a los animales, desde ese día le teme a los caballos, pero no por esto ha dejado de disfrutar de las actividades al aire libre, la fotografía y la pesca, actualmente como organizadora y observadora de torneos en República Dominicana y otros lugares del Caribe, pues detesta los espacios cerrados y prefiere hacer ejercicios cerca de la naturaleza.

Vocación social

Vanessa González –hoy casada con un hombre que comparte su pasión y un hijo adolescente que va por el mismo camino- cree firmemente en la importancia de socorrer a quien lo necesita.

Familia que pesca unida…

“Pescar y ayudar” es su lema de vida, pues siempre le ha llenado apoyar a sus semejantes. “Toda la vida me ha gustado ayudar al prójimo, pues me ha dado las herramientas para estar un paso adelante por encima de los demás. No lo hago por interés, sencillamente me nace”, expresa.

Por esto, se siente orgullosa de haber colaborado con la Fundación Ciami (Centro Integral de Apoyo y Mejoramiento Infantil, ubicada en Lechería, Anzoátegui), “una fundación de mi tierra, de mis raíces. Es lo más hermoso que he podido hacer con la pesca deportiva. Lamentablemente, este proyecto no continuó por razones ajenas a mi voluntad. Organicé dos torneos a beneficio de la fundación: “Captura y libera por los niños de Ciami”, un proyecto muy bonito. Todo el dinero que se recaudó fue donado a esta institución”.

También le enorgullece haber representado al estado Anzoátegui en calidad de observadora, en el torneo de pesca de altura 50 y 50, con fines conservacionistas, celebrado en La Guaira (Venezuela) y coordinado por Rick Álvarez.

-¿Cuál es el mayor reto para un observador de pesca deportiva?

-Lograr identificar al animal a larga distancia y no en la borda. En la borda es fácil, porque estás mirando al pez directamente.

-¿Cuántos años de experiencia necesitaría un competidor para llegar a convertirse en juez de torneos?

-No está en los años, sino en la dedicación que ponga en el deporte. Lo digo por mi esposo, que adoptó la pesca debido a lo que le enseñé. La base está lo que tú principalmente aprendas, la experiencia en el día a día, en lo que vivas como pescador.

Toma y dame

-¿Algún deportista que admire?

-A nivel nacional, a Juan Eduardo Angarita, excelente capitán, pescador y marinero. Internacionalmente, Paco Vela, de Puerto Rico. También tiene las tres cualidades antes mencionadas (paciencia, perseverancia, trabajo en equipo) y además ha realizado muchas capturas en sus embarcaciones. Ha demostrado ser un buen deportista, con experiencia y responsable en sus liberaciones.

Uno de los pescadores deportivos que admira: El boricua Paco Vela. Foto: BluewaterFishing

-¿Qué consejos le darías a aquellas personas que quieran iniciarse en la pesca deportiva?

-Que la tomen como algo serio y tengan las herramientas como un barco, un equipo, un buen capitán. Un pescador deportivo va de la mano con su capitán. También, respeto por el mar y sobre todo paciencia, ánimo. No es un deporte fácil. Hay que tener amor y constancia.

-¿Qué diferencias significativas ha observado en los torneos de pesca nacional, en Venezuela,  y los internacionales?

-La organización y el apoyo de los patrocinadores.

-¿Qué piensa de quienes consideran a la pesca deportiva como una amenaza para la conservación de las especies marinas?

-La pesca deportiva no es una amenaza. No quisiera entrar en el plano acusatorio, pero considero que la pesca de palangre es más peligrosa.

-¿Ha practicado pesca submarina?

-¡No! La pesca con arpón es más asesina. Científicamente está comprobado que el pez no es maltratado cuando lo traes a bordo. Pero, cuando lo arponeas, sí sufre.

Si tuviera 80 años. ¿Seguiría asistiendo a las competencias de pesca deportiva?

-¡Sí! Yo observo a mi papá y todavía le gusta ver el mar. Claro que estaría dispuesta a asistir.

-¿Algún hecho curioso que le haya ocurrido en plena competencia?

Me pasó debido al tamaño de mi antigua embarcación, que se llamaba Sportfish. No podía competir porque era muy pequeña, de solo 14 pies. Ese día capturamos una especie grande, a pesar de que yo no participaba oficialmente. Me salió una aguja azul que llevamos a bordo y posteriormente liberamos. Pesó más de 200 kilos.

-Minutos antes del torneo, ¿es de las personas que se encomienda a Dios?

-Me encomiendo a la Virgen del Valle (Patrona de los pescadores y de la Isla de Margarita), que me acompaña siempre. Y por supuesto, todos los días de mi vida estoy encomendada a Dios.

-¿Con cuál especie marina se identifica?

-El dorado. Es camaleónico, corre rápido, cambia de color. Es una especie muy devoradora, sabe dónde atacar. Yo ataco todo y lo mejor me lo llevo. Así es el dorado, jajaja.

Se identifica con el dorado porque es rápido, cambia de color, sabe dónde atacar…

-¿Alguna isla que le gustaría visitar?

-San Martín, en el mar Caribe. Es relajante, hay buena pesca.

-¿Ha conducido una embarcación?

-¡Sí, por supuesto! Yo soy la capitana de mi “curiara”. Yo sé manejar mi Topfish de 17 pies.

-¿De dónde viene el seudónimo “La niña del mar”?

Porque cuando tenía cinco años, participaba en los torneos de pesca deportiva con mi padre y dos de mis hermanos en la embarcación La Vanemar. Muchos de los competidores se quedaban sorprendidos con mi desempeño a esa edad y desde ahí me comenzaron a llamar “La niña del mar”. Yo no jugaba con barbies. Recuerdo que me la pasaba en pantalones cortos, con una caña de pescar, un anzuelo y mis carnadas.

-¿Qué piensa de la pesca deportiva para discapacitados?

La palabra discapacidad no cabe en mi vocabulario. Tengo muchos amigos que han demostrado ser buenos deportistas.

-¿Cómo fue su experiencia en el torneo Blue Marlin en La Romana, República Dominicana?

-¡Espectacular! Súper positivo. Fue mi primer torneo como comité organizador en la marina más importante de República Dominicana y de las islas del Caribe. Ojalá estos torneos internacionales vuelvan muy pronto a Venezuela. No quiero morir sin llegar a ver este sueño consolidado.

¿Y qué nos dice de los torneos que organiza a beneficio del Patronato Casa Hogar La Romana y en la playa Juanillo de República Dominicana?

-No solamente se obtiene beneficios para la fundación del Patronato Casa Hogar La Romana, sino también ayudamos a los niños de Nuevo Juanillo. Con nuestro aporte, muchos de ellos han salido como profesionales, porque la fundación le paga los estudios. En uno de los torneos de pesca deportiva, se les pidió a los miembros de cada embarcación que pescaran dorados que fueron fileteados, donados y vendidos en un fishmarket (pescadería en inglés).

-¿Cuál ha sido el aporte de Rick Álvarez en su desempeño profesional?

– Definitivamente, es la mejor oportunidad que he tenido en mi vida. Para mí, trabajar con Rick ha sido una escuela, sobre todo para aprender a desarrollar y dar el 100% de lo mejor en el deporte que me apasiona. A nivel personal, Rick ha sido un ejemplo a seguir en todo. Es como un padre, un maestro. Yo lo digo mi “maestro diablo”, porque he aprendido muchas cosas buenas de él, todo lo que tenga que ver con el ámbito de la pesca deportiva. También gracias a él, he tenido la oportunidad de relacionarme con muchas personas importantes a nivel mundial en este deporte. Toda una escuela, un liceo y una universidad. Definitivamente el mejor aprendizaje que he tenido.

Su mentor y amigo: Rick Álvarez

-¿De qué forma se complementa la publicidad con la pesca deportiva?

-Mi carrera me ha ayudado para la organización de eventos, tanto en el ámbito profesional como en el personal.

-Vanessa González parece no creer en obstáculos. ¿Se considera una mujer sin límites?

-Cuando alguien me pone un límite, es el empuje para lograr algo.

-Es publicista, empresaria, organizadora de eventos, deportista, esposa y madre. ¿Qué otra cosa le hace falta lograr?

Culminar mi carrera de Derecho. Terminé el séptimo semestre en 1995 y desde ese entonces, no lo he retomado.

-¿Qué significa el mar?

-Significa todo. Es el principio y el fin. Cuando muera, espero que mis cenizas sean lanzadas al mar. Él me da las respuestas a todo y es la base de mi vida.

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