Hotel Isla Chiquita “Glamping” abre sus puertas en una isla costarricense

Encontrar un balance entre el máximo aprovechamiento de la belleza natural y la comodidad de una habitación de lujo suele ser una misión difícil de cumplir; sin embargo, la nueva alternativa de hospedaje de Isla Chiquita ha demostrado que es posible alcanzar lo mejor de ambos mundos con una propuesta innovadora.

Revista Summa

Se trata de tiendas de campaña de lujo, conocido como “Glamping”, que es la fusión de las palabras “glamorous camping” y que están ubicadas en Isla Jesusita, cercana a Paquera de Puntarenas. Este es el primer y único hotel ubicado en una isla en Costa Rica y sus tarifas van entre los US$175 y US$325 la noche, dependiendo de la temporada.

Este nuevo sitio de hospedaje que abrió en abril incrementó a tres los alojamientos turísticos del Grupo Islita, entre los que se cuenta también el Hotel Punta Islita, ubicado en la comunidad de Islita en Bejuco de Nandayure, cerca de Sámara; así como el hotel de montaña El Silencio Lodge & Spa, ubicado en Bajos del Toro.

Este nuevo proyecto, según explicó el Gerente de Operaciones Marco Thomas, fue motivado por el deseo de la empresa de mantener la tradición de innovar con productos hoteleros de alta calidad para el servicio del turista nacional e internacional.

Como indica Thomas, además de su concepto innovador de tiendas de campaña de lujo, el hotel fue desarrollado haciendo uso sostenible de recursos que ya estaban en la zona y empleando estructuras removibles en el proceso constructivo. En total, la obra tuvo un costo aproximado de US$2 millones.

El proyecto utiliza paneles solares para calentar el agua y durante la fase de desarrollo se aprovechó madera de teca, que es una especie no nativa que estaba en la isla, así como varias estructuras constructivas que había previas al proyecto y que se remodelaron para ser armónicas con el resto de las obras del hotel.

Para su construcción y operación el hotel se ha apoyado en mano de obra local, primero en el periodo constructivo, para lo cual se contrató a 25 personas de la comunidad de Paquera y posteriormente la incorporación de 22 colaboradores, de los cuales 18 son de la zona, a las operaciones del hotel como una manera de apoyar la generación de empleo y desarrollo local.

Al igual que los otros dos hoteles del Grupo Islita, el Isla Chiquita “Glamping” opera bajo la lógica de Responsabilidad Social Empresarial de respeto por el medio ambiente, apoyo a las comunidades locales y mejora de las condiciones de la calidad de vida en poblados rurales en desventaja social, aspectos que han caracterizado la gestión de este grupo empresarial.

Una locación especial

Al proyecto Isla Chiquita se llega en bote en un corto viaje de 5 minutos, luego de hacer el recorrido del ferry que viaja de Puntarenas a Paquera. Esa primera experiencia ya marca una ruptura frente a los hoteles convencionales. Una vez allá, los visitantes del proyecto pueden acceder al “Glamping”.

En total el proyecto cuenta con 15 tiendas equipadas para brindar la mayor comodidad al usuario, desde el buen dormir en una cama King Size, hasta baño privado con agua caliente y una terraza espaciosa con las vistas más hermosas al mar. Las tiendas miden alrededor de 35 m2 y el área de la terraza dispone de muebles y un lounge para descansar.

Las tiendas están protegidas por lona reforzada y están dispuestas en diferentes elevaciones para brindar una mayor libertad visual y equilibrio con el entorno natural.

Debido a su posición dentro del Golfo de Nicoya, Isla Jesusita permite a los visitantes disfrutar de una gigantesca piscina natural de agua marina; mientras que el área del glamping es refrescado por la brisa oceánica que brinda una temperatura natural idónea para el disfrute y bienestar de los visitantes.

Gracias a su mar calmo, Isla Jesusita es conocida históricamente porque sus aguas se pueden aprovechar para deportes acuáticos como Kayak, Stand Up Paddleboarding y pesca. En general, Isla Chiquita es un sitio pensado en los espíritus aventureros y los amantes de la naturaleza quienes podrán regocijarse con el apabullante entorno natural de la isla.

Sin lugar a dudas, otro de los principales lujos de este complejo ecológico es su propuesta culinaria, en la que sobresale la posibilidad de consumir exquisito pescado fresco sacado de las propias aguas del golfo por pescadores artesanales. El servicio de restaurante de primera calidad aprovecha la riqueza de pescado y mariscos que ofrece el sitio, además de una serie de productos que se obtienen de la zona y que ofrecen sobresalientes platillos.

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