Habrá llegado la hora de la revancha: Kiwis versus Oracle Team USA

El Oracle Team USA defenderá su título frente al Team New Zealand, que este lunes 12 de junio derrotó al Artemis sueco en la final de los ‘Playoff’, logrando así la quinta y definitiva victoria (5 a 2) y ahora tienen el reto de recuperar la Jarra de las Guineas en su tercer intento, derrocando al Oracle Team USA, el mismo equipo que les humilló hace cuatro años. El catamarán a pedales kiwi y el ‘Airbus AC50’ estadounidense se medirán a partir del sábado.

Team New Zealand y Artemis cruzándose. Foto: Ricardo Pinto / ACEA

En los últimos 30 años Nueva Zelanda ha estado presente en ocho de las nueve ediciones celebradas. Su única ausencia, en Valencia en 2010, se debió al duelo en exclusiva contra el Alinghi que el Oracle de Ellison consiguió en los juzgados de Nueva York. El país oceánico ha tenido un papel protagonista en la Copa América desde su debut en 1986. Siempre ha llegado a la final de los challengers (regata anteriormente conocida como Copa Louis Vuitton), con un balance de dos derrotas (1987, 1992) y cuatro victorias (1995, 2007, 2013 y 2017).

La tripulación de Peter Burling consiguió su pase a la gran final en una jornada extraña. Las previsiones apuntaban a unas condiciones ligeras, un viento de entre 7 y 11 nudos de intensidad, lo que sobre el papel beneficiaba al Team New Zealand, pues, dicen, que el AC50 kiwi es invencible con viento por debajo de los 11 nudos.

El Comité de Regatas decidió dar la señal de salida a la hora programada, cuando por el campo de regatas de Great Sound de Bermudas se asomaba un viento de unos 7 nudos de intensidad y muchas nubes que amenazaban con lluvia. Pero en el primer tramo de ceñida (contra el viento), y sobre todo en la siguiente empopada (a favor del viento) comenzó a llover, el viento cayó y el campo de regatas se convirtió en una lotería. Los AC50 dejaron de volar y flotaron como barcos ‘mortales’.

Los regatistas del Emirates Team New Zealand en la final de desafíos. Foto: Gilles Martin-Raget / ACEA

Los grinders (ciclistas en el caso del Team New Zealand) dejaron de trabajar. Glenn Ashby, táctico y wing-trimmer de los All Blacks de la Vela, abandonó su puesto y comenzó a recorrer de punta a punta el multicasco, en una búsqueda desesperada de viento. La imagen a bordo del Artemis era idéntica. Outtridge llevaba la caña del timón como si estuviera navegando en un velerito, mientras Iain Percy se tumbaba en la proa de la plataforma implorando rachas milagrosas. Nadie rascaba nada. El Comité de Regatas acabó cancelando la prueba 25 minutos después de haberse dado la salida,. Se había cumplido el tiempo límite para acabar una regata. Un alivio para todos.

El último duelo de desafíos

Parecía una jornada perdida, pero el Comité de Regatas se empeñó en encontrar mejores condiciones con las que retomar la competición. Y es que era el último día de la final de los Playoff programado. Diez minutos antes de la hora límite para volver a las bases y con 10 nudos de viento, dio comienzo el último duelo de desafíos de esta edición de Copa América.

Peter Burling le ganó la partida a Nathan Outteridge en la salida, cruzando en primer lugar la primera boya del recorrido. Era la primera vez en la final que el Team New Zealand lo conseguía. A Artemis, muy combativo durante toda la final, se sentía herido de muerte demasiado pronto: en la segunda puerta del recorrido la diferencia era ya de 15 segundos.

El barco sueco dio su último golpe en la batalla en el cuarto tramo al lograr recortar distancias gracias a una mayor velocidad. Pero a la postre fue un ataque al aire. El Emirates Team New Zealand maniobró con genialidad y finalizó dicho tramo de empopada 55 antes que Artemis. Burling acabó ganando por 56 segundos.

Spithill, último escollo

¿Podrá el Team New Zealand tumbar al Oracle Team USA? Es la pregunta del millón. Peter Burling se apresuró a decir tras noquear a Artemis que su tripulación siente que puede devolver la Copa a Nueva Zelanda, que confían en su AC50, donde los grinders han dejado de dar vueltas al molinillo para pedalear. Habrá que ver si esa innovación técnica es suficiente para vencer al defensor del trofeo.

Las dos únicas derrotas que New Zealand sufrió durante los ‘rounds robin’ fueron contra el ‘Defender’, a lo que habría que sumar dos derrotas en semifinales contra el barco británico y otras tantas en la final contra Artemis. Además de un vuelco espectacular que dañó la embarcación. Por no hablar de la derrota que sufrió en 2013, dejando escapar una ventaja de 1-8 para acabar perdiendo 9-8. De nuevo James Spithill es el último obstáculo que hay entre la Copa América y Nueva Zelanda.

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