Anzuelos: ¿Triples o sencillos?

La pesca como muchos deportes, no está exenta de las modas y gustos, ni mucho menos con la obsesión al cambio.

Sin embargo, no son pocos los que cuando les llega un señuelo siempre le buscan los peros y los porqués con la idea de justificar los cambios, sin pensar, cuántos especialistas se involucraron en ello durante mucho tiempo para que en un segundo y porque “nos parezca” le hagamos modificaciones -en este caso- a un señuelo artificial. Es cierto que no siempre podemos tener el señuelo requerido y en ocasiones, nos resulta mejor una “tuneadita” al viejo.

Cuando hablamos de anzuelos diferentes para distintos señuelos,  cada quien defiende sus razones . El primer señuelo que vi armado con anzuelos sencillos, era un tipo popper de origen australiano, no era largo pero sí “gordo” para su tamaño, pesaba como 2,5 onzas y me pareció fantástica la solución.

Después los vi en otras marcas, especialmente una italiana  llamada Sea Spin, especializada en spinning para saltwater (www.seaspin.com) .

Algunos de sus modelos como los Kamuy vienen armados con ese tipo de anzuelo que se denominan In-line, que significa que el ojo del anzuelo, está en la misma alineación (en línea) con el gap o gancho del anzuelo.

Pero ¿vale la pena cambiar siempre los anzuelos triples por sencillos? No lo creo. Si para algunas aplicaciones puede resultar el cambio,  no con todos los lures la balanza se inclina hacia el cambio. Existe el riesgo de alterar el comportamiento que en muchos casos, se calcula de manera precisa como con los señuelos suspending. Este tipo de señuelos es diseñado para garantizar un nivel de flotación bastante exacto, y un cambio de anzuelo, pudiera alterar el comportamiento del lure.

Debemos tener en cuenta las especies que salimos a buscar y los factores que pueden incidir: resistencia de los anzuelos, largo del gab o gancho, peso en la acción, función que tienen en el nado del anzuelo, cómo se comporta en el lance. A la hora del casteo, nado, penetración, enganche y liberación uno no se comporta como el otro.

Los poppers, por ejemplo, están diseñados para flotar y tendría que ser mucha la diferencia de peso del anzuelo  para cambiar su nivel de flotación. Hace años arreglé un popper de Rapala, con anzuelo inline para la pesca de  sábalos. Tratar de enganchar un buen sábalo con “anzuelitos” triples es difícil, porque la prioridad es que penetren, resistan y lo agarre bien, no que pellizque un ojo o se enganche de una agalla, lo que en otras especies usando triples, pudiera representar la captura. Pero  al sábalo  hay que engancharlo bien.

 Otros lures como los minnow y los jerk baits que se sumergen, soportan mejor el cambio aunque se afecte un poco el nado, a fin de cuentas, son lures que se comportan bastante erráticos en sus nados, aunque convendría hacer algunas pruebas antes de definir el cambio final.

También es una opción para viejos cranb baits o rattling, sobre todo los de brillo metálico. Tengo un par de ellos con anzuelos inline 4/0 que uso para atunes cuando ando troleando lento o buscándolos para carnada a fondo. En ese caso no afectan el nado del rattle. Tienen el gab abierto y una muerte fuerte, para penetrar limpio en la carne del atún y sostenerlo.

Todo va a depender de lo que queramos priorizar y hagamos las pruebas para determinar si vale la pena cambiarle el anzuelo a nuestros señuelos.

Fuente: Rolando Córdoba – Revista Troleo

Versión: Mundo Náutico

 

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