Fotografía náutica – Parte II

20 julio 2012 por  
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Luminosidad

Es el nivel de obstrucción al paso de la luz que tiene cada objetivo debido a sus propios lentes y se indica como un coeficiente (máxima apertura del diafragma), entre la luz que disfruta el sujeto fotografiado en relación a la que luego llega al sensor. La luminosidad máxima -sin pérdida alguna-es de 1:1, una cifra que sólo alcanzan unos pocos objetivos de gran calidad. Hoy en día, con la proliferación de zooms de complejas baterías ópticas, una luminosidad de 1:2 o 1:2.8 se considera incluso de nivel profesional. Todos los objetivos ofrecen una nitidez adecuada de día y con distancias focales cortas. Los problemas llegan cuando cae la luz y/o se fuerza el teleobjetivo. En las compactas, la luminosidad baja entonces a 1:7, 1:9 o incluso más. Tan poca luz en el sensor obliga a aumentar el tiempo de exposición, lo que hace que la foto quede movida. Los teleobjetivos de gran luminosidad permiten disparar a mayor velocidad.

Sin trípode, la velocidad de obturación mínima para conseguir una foto nítida a ISO 100 es la distancia focal en uso. Con el objetivo a 35 mm se puede fotografiar con esa misma velocidad (1/35 segundos), pero con el teleobjetivo a 300 mm la velocidad ha de ser también como mínimo 1/300 segundos. Aumentando la sensibilidad ISO se puede fotografiar con menor velocidad de obturación, pero la calidad de la foto se resiente. Los sistemas digitales antivibración son un paliativo porque “memorizan” la imagen del visor y anulan las vibraciones del pulso del fotógrafo. Los automatismos calibran luz disponible, distancia focal y sensibilidad aplicable al sensor hasta conseguir parámetros para lograr la mejor foto posible. Pero aun con la moderna tecnología, una buena óptica es lo mejor.

La mejor opción a bordo

Una cualidad útil de una cámara a bordo es su gran angular. En un barco, el fotógrafo necesita objetivos de buen campo de visión. El objetivo de 35 mm está bien para aplicaciones en tierra, pero es insuficiente en una embarcación, ya sea en cubierta o en los interiores. Lo recomendable son 28 mm, cifra normal en modelos bridge o reflex, pero que sólo ofrecen unas pocas cámaras compactas.

Un gran angular es todavía mejor. Su distancia focal aporta buenas posibilidades de encuadre, con imágenes de gran dinamismo en las maniobras y retratos donde cabe toda la tripulación y aún sobra espacio para el paisaje de fondo.

Una buena opción es una cámara compacta con objetivo de 28 mm, que quepa en el bolsillo y pueda guardarse rápidamente en un rincón de la embarcación. Las bridge o réflex no muy grandes -que puedas manejar con una sola mano- son aún mejores.

La eslora es otro punto. No es lo mismo moverse por cubierta e intentar no resbalarse o mojarse con la cámara en una embarcación de 30 pies que en una de 60 pies. Por eso, los dinguis son preferidos por fotógrafos profesionales. A igualdad de eslora, son más estables y secos que los de fibra. De poco sirve tener la mejor cámara si no te atreves a subirla a cubierta. Sugerencia: ¿Una compacta para las fotos en navegación y una bridge o reflex al llegar a la marina?

Fotos de barco a barco

Para fotos en el barco lo más importante es un gran angular, no obstante para fotografiar otros barcos será necesario un teleobjetivo. Cuanta mayor sea la distancia focal, más cerca aparecerá el barco fotografiado, pero a partir de 300 o 400 mm sólo los expertos hacen grandes tomas. No es nada fácil cuadrar el punto de mira desde un barco en movimiento hacia otro que también se mueve. Fotografiar hacia tierra desde el barco (o viceversa) es más sencillo, pues al menos la tierra está quieta. Muy importante: al tomar fotos con teleobjetivo la cámara debe estar siempre colgada al cuello. Si necesitas las dos manos para estabilizar la cámara, conviene que encuentres un sitio firme, porque más de uno se ha ido al agua con todo y cámara.

 

Más consejos para tus fotos náuticas

  • Las mejores horas para fotos son las primeras y las últimas del día, cuando la luz tiene un tono más cálido.
  • Las fotos a contraluz son preciosas cuando el fotógrafo sabe lo que hace. Pero lo mejor es el sol detrás del fotógrafo. Una misma toma será distinta por la mañana que por la tarde. Piensa en qué momento la posición del sol  es más propicia.
  • Suele ser más bonito el mar visto desde tierra que la tierra vista desde el mar.
  • Una manera de mejorar la perspectiva de una bahía o un puerto en las fotos tomadas desde el barco es subir al mástil si es un velero o al fly si es de motor. Desde allí se toman fotos de la tripulación en cubierta. Con  cuidado si el barco está navegando.
  • Procura que los motivos principales de la foto queden al sol o a la sombra. Cuando hay claroscuros, la cámara no discierne la intensidad de luz y media foto queda oscura o sobre expuesta.
  • Nosotros preferimos que la gente no haga las clásicas poses artificiales, pero es cuestión de gustos.
  • Cuando se retrata a desconocidos, o desconocidas en bikini con el novio karateka al lado, las normas de educación, las leyes y el sentido común, implican que se debe pedir permiso.
  • Fotografiando personas no tardes mucho mirando por el visor. Perderán naturalidad. Piensa en la toma que quieres y prepara la cámara antes de mostrar tu intención de hacer la foto. Luego dispara rápido.
  • Ten siempre la cámara preparada. ¿Cuántos delfines se han quedado sin foto porque la cámara estaba en una bolsa cerrada en el camarote?
  • Con el flash puedes igualar la luminosidad de las personas con el fondo, evitando claroscuros no deseados. Prácticamente, todas las cámaras tienen la función “flash de relleno”.
  • La reverberación del sol en cubiertas blancas o velas puede engañar al fotómetro de la cámara. Si no utilizas el flash, igual es necesario ajustar el fotómetro a +1 o +1,5 para que la gente sobre cubierta no quede demasiado oscura.
  • Una foto siempre estupenda es la de un crepúsculo en el mar. Una opción creativa es incluir las luces del tablero o de las cabinas para crear efectos especiales.
  • Es complicado tomar fotos desde el barco a tierra cuando hay poca luz. Al utilizar bajas velocidades de obturación, el menor movimiento emborrona la imagen que quieres captar. Fotografiar desde tierra con trípode es mejor en estos casos.
  • Cuidado con el flash en travesías nocturnas. Puede cegar momentáneamente a los tripulantes o al capitán.
  • El flash incorporado de las cámaras de mayor calidad tiene unos 10 metros de alcance máximo. En las compactas no más de dos o tres metros de efectividad.
  • Puedes usar tarjetas de 8 Mb. o más para almacenar miles de fotos. Pero recomendamos repartir en dos o tres tarjetas las fotos que vas haciendo. En caso de extraviar o dañar accidentalmente un soporte, no perderás todo el material.
  • Existen carcasas rígidas que protegen las cámaras compactas del agua y también bolsas especiales de plástico blando. Ambos sistemas cumplen con su objetivo, pero son aparatosos. Un truco es envolver la cámara con film transparente de cocina, dejando libre el hueco del objetivo. No es cien por cien infalible, pero funciona.
  • En la playa, mucho cuidado con la arena y con dejar la cámara largo rato expuesta al sol.
  • Una cámara bañada en el mar se puede considerar muerta, pues la sal es muy corrosiva. Una solución que, quizás, solo quizás, podría funcionar, es hervir la cámara uno o dos minutos con agua dulce destilada y luego secarla a conciencia. Es una solución radical para cuando no hay nada que perder.
  • Cada día aparecen nuevos modelos que dejan obsoletos a sus predecesores. Por eso no nos explayamos en número de pixeles ni mencionamos marcas. Las hay excelentes y los avances tecnológicos las hacen cada vez mejores.
  • ¡Ah! no te preocupes si no tienes el super equipo. Como nos decía un profesor de fotografía en la universidad: los consejos para hacer buenas fotos son aplicables a cualquier cámara y con la más simple se puede hacer una gran toma cuando se sabe lo que se hace.

Fotografía náutica – Parte I

20 julio 2012 por  
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Al regresar de un paseo en barco una de las preguntas típicas es: ¿Me enseñas las fotos? Hoy en día puedes contestar que las puedes ver en Facebook. Pero las redes sociales no son el principal objetivo de este artículo. La idea es ayudarte a que escojas el equipo más adecuado para tus fotos en el mar y darte algunos datos para que te queden estupendas

La gran pregunta que te haces cuando te aficionas a la fotografía es: qué cámara comprar. Las analógicas prácticamente han desaparecido del mercado, por eso, al margen de la cantidad de marcas y modelos digitales existentes, veamos las tres opciones principales, con los pro y contra de cada una.

1.    Cámaras compactas

Fácil de transportar, pequeña y ligera. Posee muchos modos automáticos lo que facilita su uso. Todo el mundo la sabe utilizar y es ideal para reuniones, fiestas y fotos de viajes si no quieres complicarte. Hay que fijarse en la distancia focal y ver si cumple con nuestras necesidades. Tampoco tienen un zoom muy alto.

Pros:

  • Cómodas de transportar, pequeñas y delgadas.
  • Fácil manejo.
  • Precio asequible.
  • Graban video.
  • Permiten fotos macro (acercamiento).
  • Resistentes a golpes y agua. En algunos modelos, una opción económica para fotos submarinas a poca profundidad.

Contras:

  • Objetivo fijo.
  • No suelen tener la opción de grabar en Raw, sólo los modelos más caros.
  • Tienen un flash de poca potencia sin posibilidad de añadir otro más.
  • Calidad de imagen menor que en otro tipo de cámaras.
  • Grano alto en caso de fotografías con poca luz.
  • Disparo lento o con retardo

2.    Cámaras bridge,  semicompactas o ultrazooms

Se llaman bridge (cámaras puente) por ser un punto intermedio entre las compactas y las réflex. Perfectas para aquellas personas que quieren mayor control de las funciones, pero que aún no se han decidido por una réflex, o simplemente quieren un poco de lo mejor de los dos mundos.

Pros:

  • Mayor número de opciones que la compacta
  • Buen zoom lo que permite hacer fotos a objetos muy lejanos.
  • Precio asequible aunque, en general, mayor que el de una compacta.
  • Más ergonómica que una compacta.
  • Más pesadas que las compactas pero igualmente cómodas para llevar encima.
  • Graban video.
  • Muchas graban en formato Raw

Contras:

  • Calidad de imagen inferior a las réflex más profesionales (pero mejor que una compacta).
  • Objetivo fijo
  • Flash de poca potencia sin posibilidad de añadir otro más.

3.    Cámaras réflex o DSLR

Para fotógrafos amateurs que les gusta experimentar y aprender, y para profesionales. Permiten un control total sobre la imagen con buena calidad. Vienen con un kit de objetivos para cubrir una distancia focal variada, aunque si te gusta la fotografía, terminas comprando más accesorios.

Pros:

  • Objetivos intercambiables lo que permite la utilización del más adecuado para cada fotografía. Hay muchos modelos, marcas y precios.
  • Calidad de imagen.
  • Muchas opciones y funciones.
  • Enfoque rápido.
  • Ergonómicas.
  • Gran número de accesorios como disparadores remotos, filtros, tubos de extensión…
  • Posibilidad de usar el flash de la cámara o uno externo para una correcta iluminación.
  • Fotos nocturnas de mayor calidad, menor presencia de grano a ISOS altas.
  • Grabación en Raw.
  • Visor óptico, se ve lo que capta el objetivo aunque también haya modelos con live view como las compactas.
  • Incorporan la función de video.

Contras:

  • Mayor precio y gasto.
  • Más pesadas e incómodas de transportar.
  • Su manejo necesita de cierto aprendizaje para aprovechar las funciones y posibilidades que incorpora.
  • El sensor se ensucia y hay que limpiarlo con gran cuidado.

El incremento de calidad y precio, no es absolutamente lineal a medida que se pasa de las cámaras compactas a las bridge y luego a las réflex. Las mejores compactas superan en varios aspectos a las bridge más sencillas, a su vez, las réflex de iniciación son técnicamente inferiores a las mejores bridge.

Cómo funcionan las lentes

Se convino que la distancia focal en la fotografía se siga midiendo según los estándares de las antiguas películas de 35 mm. Con la llegada de la fotografía digital, la distancia focal, entendida como la relación de distancia entre el extremo del objetivo y el sensor, se redujo 1,5 veces respecto a las cámaras analógicas. El campo de visión de un objetivo de 18 mm digital equivale, pues, al de un antiguo objetivo de 27 mm (18 x 1,5 = 27) para película. Esta equivalencia se usa al analizar las características técnicas de cualquier cámara u objetivo.

En todo caso, las lentes fotográficas contienen una serie de elementos, tanto cóncavos como convexos, cuyo objeto es enfocar rayos de luz sobre el sensor digital para crear una imagen. Para generar una imagen nítida, una lente debe tener alta capacidad de resolución (para definir con claridad detalles intrincados) y buen contraste (distinción entre áreas luminosas y oscuras).

  • Exposición o brillo relativo de una foto. Se controla ajustando el anillo de apertura de la lente o un cuadrante electrónico en el cuerpo de la cámara para cambiar el número f de apertura del diafragma. Una lente contiene un mecanismo de diafragma ajustable. Variando el tamaño de la apertura en modo manual de operación de la cámara, se puede modificar la cantidad de luz que llegará al sensor de imágenes.

  • Profundidad de campo o rango de nitidez aceptable dentro de un escenario. La profundidad de campo se puede modificar variando el tamaño de apertura. Sólo el punto enfocado es críticamente nítido en una imagen, pero algo de nitidez se extiende por detrás del tema y por delante de él. Para maximizar el rango de nitidez, selecciona una apertura pequeña, como f/16. Si quieres minimizar la profundidad de campo (para “suavizar” el primer y el segundo plano) selecciona una apertura grande, como f/4.

  • Enfoque crítico o punto exacto de máxima nitidez. El enfoque crítico se controla con el anillo de enfoque de una lente. En una cámara con autofoco, el sistema se puede ajustar para que establezca el enfoque automáticamente. Especialmente en fotografía de primeros planos, el proceso de enfoque del área del tema más importante es esencial.

  • Ampliación de la imagen o ajuste del tamaño del tema en el encuadre. La ampliación de la imagen se controla con la lente, hasta cierto punto. Por supuesto, se puede ampliar un tema en el encuadre simplemente acercándose a él. Si no es posible acercarse físicamente, se puede utilizar un teleobjetivo, como el de 200 mm. o 300 mm, o uno de mayor distancia focal. Los teleobjetivos consiguen un encuadre ajustado de un tema distante. La lente amplía el tema, haciendo que aparezca más grande en el encuadre.

  • Ángulo de visión o cobertura del tema. Se determina mediante la distancia focal de la lente. En una cámara SLR de 35 mm, una lente de 20 mm abarcará un área mayor de una escena que nuestros propios ojos, puesto que el ángulo de visión es extremadamente amplio.

Lentes más comunes

  • Normales de 40 a 55mm. En el formato de 35 mm, una lente de 50 mm a 55 mm se considera “normal”. En muchas cámaras SLR digitales, una lente de 35 mm es más “normal” debido al multiplicador de la distancia focal. Una lente normal ofrece un ángulo de visión aproximadamente igual al del ojo. Excepto en primeros planos exagerados, una lente normal genera fotos sin distorsión. Antes de que las lentes con zoom se hiciesen populares, casi todas las cámaras SLR se vendían con una lente de 50 mm. Algunos fotógrafos todavía la utilizan, puesto que pesa poco, es económica, útil cuando hay poca luz y su calidad de imagen es excelente.

  • Gran angulares de 28 a 35mm. Abarcan un campo que va de los 60º a los 180º, por lo que son muy usados en fotografía de gran campo. En las lentes gran angular cuanto menor sea la distancia focal, más pronunciada será cada una de las siguientes características. En una cámara de 35 mm, una lente de 28 mm ofrece un ángulo de visión que se puede comparar al de los propios ojos. Si se cambia por una lente más corta, como la de 20 mm, la diferencia será sustancial. Con esta longitud, se obtiene un ángulo de visión extremadamente amplio, que incluye más elementos en una foto de los que pueden ver los ojos sin recorrer el entorno con la vista.

  • Teleobjetivos de 135mm a 500mm y más. Ofrecen un campo de hasta 31º, por lo que se usan para fotografías de objetos más definidos. Los teleobjetivos vienen con la distancia focal fija. Los telescopios se pueden considerar como teleobjetivos de gran distancia focal. Un teleobjetivo sólo cubre una pequeña parte de lo que ven los ojos. De este modo, es más fácil excluir elementos que pudieran distraer la atención del centro de interés.

 

  • Zoom. Un mismo lente da distancias focales intermedias que van desde los 28mm hasta los 200mm o más, pero se debe tener en cuenta que la calidad óptica del zoom es inferior a los teleobjetivos. Es recomendable que las distancias focales del zoom no sean muy extremas la una de la otra (Ej. 35 – 200mm) ya que la calidad será aún menor. Muchos aficionados y fotógrafos profesionales prefieren lentes con zoom para casi todos sus disparos, puesto que les permite cambiar la distancia focal al instante, sin tener que pararse a cambiar la lente.

  • Lentes ojo de pez o ultra gran angular. Con ángulo de visión de 180 grados o incluso mayor en algunos modelos. Existen con distancias focales de 6 mm a 16 mm. También se pueden encontrar adaptadores que simulan un efecto de ojo de pez en cualquier objetivo gran angular. Producen una distorsión considerable: líneas en la curva de la imagen o curvado hacia fuera. Hay dos tipos: El ojo de pez “circular” produce una imagen redondeada característica en el centro de un encuadre de película rectangular con cobertura completa de 180 grados, y tiene pocas aplicaciones en la fotografía en general. El tipo “diagonal” o “de encuadre completo” genera una imagen rectangular, aunque las líneas cercanas al extremo del encuadre están curvadas.

Continua…..

 

 

Cocina creativa en el mar

14 mayo 2012 por  
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¿Por qué en el mar tendemos a comer enlatados, productos congelados o fritos? En altamar existen muchas otras maneras de cocinar con las cuales podemos romper la monotonía de lo frito, enlatado o a la plancha. Te comentamos dos métodos de cocina, y… ¡buen provecho¡

Estamos ya montados en el bote, y tenemos lista nuestra primera comida. Por lo general es algo a la plancha, muchos vegetales y frutas (que son los primeros productos en dañarse). Pareciera que no comprendiéramos que estamos en el mar, un lugar increíble para que nuestras ideas fluyan, y en el que cualquier forma de arte siempre logra expresarse de la mejor manera.  No se necesita ser un chef para comer bien, solamente se requiere de una pizca de ingenio, un toque de sentido común y, especialmente, ganas de crear, por ello saquemos provecho de las bondades que el mar nos ofrece.

Si pescamos (o nos llevamos) un salmón, procure que sea en pencas enteras y así podremos hacer un “gravlax”.  Si, el término suena complicado, pero simplemente es pescado cocinado en sal marina, vodka (cualquier marca) y eneldo.  Para otros pescados como la trucha y el atún, los denominaremos pescados curados que se cocinarán con sal marina, ciboullete (es como un cebollin pero mucho más delgadito y verde oscuro) y ron blanco.

La técnica del “gravlax”, o de la curación, es muy sencilla.  Se toma la penca con piel (eliminamos previamente escamas y espinas), luego se corta a la mitad de lo largo, -no de lo ancho- procure que queden los dos trozos en pedazos iguales;  luego se colocan, directamente en la cara de la carne, los siguientes ingredientes: por 700 gr de pescado, media taza de sal marina, y eneldo.  Paso seguido rocíe con vodka o ron blanco (dependiendo del pescado) y coloque una capa sobre la  otra (como si fuésemos a hacer un sándwich). Envuelva en papel plástico transparente (debe estar bien sellado) y  métalo en la nevera por 24 horas.

Ahora bien, dos cosas importantes, cuando ponga el pescado cerrado con el papel, colóquelo en un plato con algún peso encima. Puede ser una piedra, una tabla de cocina o cualquier cosa que tenga a la mano que pese alrededor de 300 gr, (no menos que eso) y que genere un peso uniforme. Cuando lo meta en la nevera mire bien la hora, pues debe voltear el pescado a las 12 horas y hacer el mismo procedimiento junto con el peso. Si quiere puede abrir el pescado y ver como se va curando, tiene que tener un aspecto como de pescado ahumado, y la tonalidad debe ser un poco más oscura que la natural.  Si considera que no se ha cocido muy bien, puede agregar una pizca más de sal, y continuar con el procedimiento. Pasadas las 24 horas sáquelo de la nevera y rebánelo en filetes pequeños. Sin darse cuenta ha marinado un pescado que puede consumir solo, con galletas o en sanduches (como merienda o almuerzo).

Existen otras técnicas fáciles de usar, como, por ejemplo, la cocina al limón (que está asociado con el cebiche), pero ¿por qué siempre cebiche de pescado?, ¿se le ha ocurrido hacer un cebiche de vegetales, de frutas o de champiñones? Por ejemplo, para un cebiche de vegetales como para cuatro personas, le sugerimos que utilice 4 cebollas moradas pequeñas, 6 ramas de célery, 1 ½ tazas de cilantro picadito, más 1 raíz de cilantro picadito (tiene un sabor fuerte y muy aromático), 300 gr. de ají dulce picadito,  500 gr. de pimentón rojo y verde, y, si le apetece, unos 5 dientes de ajo finamente picados.  Cuando tenga todos los ingredientes colóquelos en un bol, agregue ¼ de taza de aceite de oliva extra virgen y 3 ½ tazas de jugo de limón. Si le gusta el picante, unos 3 ají picantes (y si no tanto, una cucharadita de pimienta negra molida), más sal al gusto y una pizca de azúcar.  Dado que estará solo le invitamos a que lo haga todo poco a poco. Coloque primero el aceite gradualmente, y en cuanto al limón, vaya agregándolo hasta que cubra todo el bol de vegetales  (es importante que comprenda que los vegetales deben estar todos cubiertos, pues, en caso contrario, no se cocinarán bien).  Meta en la nevera esta preparación y, luego de unas 4 horas, sáquela y rectifique la sal.  Como comentario adicional, le invitamos a que no le agregue mucha sal al principio pues el sabor del cebiche tiende a cambiar y es fácil que el sodio le altere el gusto, es preferible rectificar luego de que esté lista la maceración.

Existen muchas otras técnicas de cocina especialmente apropiadas para utilizarlas en altamar como el ahumado, los productos marinados y cocidos al vapor, así como una gran variedad de recetas que continuaremos presentando en las próximas ediciones.

Recuerde que la cocina es un arte y que, más allá de los tips que le brindamos, cualquier cambio en la receta original le dará su toque personal a la comida.

¿Quiere saber como son las personas? ¡Navegue con ellas!

5 octubre 2011 por  
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Existen pocas situaciones sociales más extremas como aquellas que pueden presentarse en una pequeña embarcación en el mar. Es un lugar donde la gente suele verse obligada a lidiar tanto consigo misma como con las demás personas y no es extraño que, algunas veces, ni siquiera lleguen a agradarse entre sí. En tierra firme, se tiene la opción de evitar tales situaciones. Sin embargo, en el mar no hay lugar donde escapar ni esconderse.

Muchos marineros son bastantes quisquillosos, y con sobradas razones, a la hora de escoger a la gente con la cual emprenderán una travesía. Tales personas evaluarán muy cuidadosamente a sus potenciales compañeros de navegación sometiéndoles a entrevistas, y pruebas de cabotaje antes de tomar la decisión de aceptarlos como compañeros de viaje.

Esto suena maravilloso en la teoría, pero a la hora de aplicarlo es totalmente inútil. La única manera de saber cómo es navegar con alguien es hacerlo. Por lo tanto, escoger compañeros de viaje al azar es solamente una técnica que puede ser tan efectiva como cualquier otra y que lo expondrá a una amplia variedad de personalidades.

En un extremo del espectro tenemos personas totalmente inútiles en tierra firme pero que son valiosísimos en el mar. En una ocasión un capitán necesitaba ayuda urgente y por ello aceptó a regañadientes ofrecerle la oportunidad a un bebedor empedernido. En la travesía, pudo constatar que la fama del recluta, no era precisamente habladurías, era más que cierta. Se trataba de un bebedor empedernido y a las 48 horas de haber llegado a una isla caribeña ya se las había arreglado para haber sido botado de todos los bares de la isla o bien para terminar siendo declarado como un viejo miembro más de la familia. Mientras tanto, el resto de la tripulación trabajaba como esclavos para tener la embarcación a punto para emprender la próxima travesía. Pocas horas antes de que estuviesen listos para soltar las amarras, el susodicho subió por la pasarela dando tumbos y vomitando hasta el alma, al instante perdió el conocimiento  Dos días más tarde, aún estaba ausente de este mundo, un hecho que provocó no pocos comentarios ácidos entre el resto de la tripulación dentro del puesto de mando.

“Ustedes son unos */#**///*” decía en sus repentinos momentos de lucidez cuando oía los comentarios que se hacían en torno a él. “Estaré fino mañana por la mañana…Ya verán”.

Y así fue, y aún más, al estar sobrio, inmediatamente se convirtió en la persona más alegre, cordial y trabajadora a bordo. Sin embargo, dos semanas después, en cuanto llegaron a tierra firme, se fue de rumba y se metió en una competencia para ver quién bebía más, la cual culminó en una pelea de borrachos con la tripulación de un buque de carga.

A la noche siguiente, lo encontraron desmayado en el muelle local destinado a las embarcaciones pequeñas, bañado en sangre a causa de una pelea que había sostenido con algunos miembros de un buque de guerra que estaba fondeado en las cercanías.  Deslizaron su humanidad inerte en el bote auxiliar, entonces fue que cayeron en cuenta de que no podían subirlo hasta la cubierta.

Temerosos de que pudiera deslizarse fuera del bote durante la noche, lo ataron al mismo y lo mantuvimos flotando lejos de la popa. A la mañana siguiente todos soltaron unas sonoras carcajadas cuando él se despertó gritando al tiempo que trataba de quitarse las ataduras. Al zarpar, volvió a ser el compañero de navegación ideal.

Al otro extremo del espectro, tenemos a aquellos que, realmente, son inútiles en el mar pero que se esfuerzan al máximo cuando están en tierra. Estos sujetos, demuestran buenas cualidades antes de la travesía, pero tan pronto el barco se aleja del muelle, no solo se vuelven completamente inútiles sino que, además, se hacen detestables y conflictivos. Gritan por todo, no saben nada acerca de navegar, nunca se ofrecen para cocinar ni limpiar y no paran de quejarse cada vez que les toca quedarse de guardia en la noche o cuando llueve. Para el momento de atracar, ni la tripulación ni el capitán lo aguantaban.

Un día estaba el capitán hablando con su esposa desde un teléfono público ubicado cerca del muelle, cuando de repente lo vio correr calle abajo en interiores. Al momento, el capitán salió tras él con la esperanza de alcanzarlo antes de que la policía lo hiciera. Por fortuna, logró alcanzarlo antes, pero lo que supo ese día lo dejó asombrado.

El señor conflictivo intentaba atrapar una camisa del capitán, que había volado por toda la bahía; esa camisa la había dejado colgada en una cuerda para que se secara. Cuando la vio salir volando con la brisa, corrió para atraparla a pesar de su estado de semi desnudez. A partir de ese momento, cada vez que nuestro capitán se pone esa camisa, no puede dejar de sonreír.

Hay que aclarar, que la mayoría de aquellos con quienes se navega, suelen ser excelentes tanto en el mar como en tierra. En esto radica el verdadero milagro de ese crisol de personalidades que se crea al navegar mar adentro.

En conjunto, se puede decir que, de verdad, este tipo de circunstancias saca a flote lo mejor de cada uno.  Cuando a completos extraños les toca convivir juntos en un entorno restringido que, a veces, es poco grato y si a ello le sumamos además el estar sometidos a algún grado de tensión, lo que regularmente suele ocurrir, es que se forman estrechos lazos entre unos y otros.  De hecho, si el medio ambiente en cuestión es el mar, entonces los lazos que se forman pueden incluso llegar a ser hasta más fuertes.

Al final de una travesía, lo mejor es sentir afecto por los compañeros de navegación, inclusive con la gente que es abiertamente difícil bien sea en un sentido o en otro, como en los casos extremos mencionados.

Por último, solo resta perdonar a los compañeros de navegación, aunque sea únicamente porque, a su vez, es bueno ser perdonado por ellos.  Navegue en el mar con alguien y, sin duda alguna, usted llegará a conocer todo lo bueno que encierra esa persona dentro de sí, así como también todo lo malo y, de igual forma, ellos conocerán lo mismo de usted.

Este conocimiento puede usarse de dos maneras. Se puede resentir lo malo e ignorar lo bueno y, por ende, aumentar las posibilidades de que el mar pueda de alguna manera causarle algún daño. O se puede optar por recibir lo bueno y aceptar lo malo y así todos juntos, usted y sus compañeros de navegación, no solamente llegarán a destino, sino que también se habrán enriquecido en el trayecto.

 

 

El botiquín de primeros auxilios a bordo

7 septiembre 2011 por  
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Es cierto que no basta con tenerlas, sino que también es necesario saber usarlas. Nos referimos a las medicinas e instrumentos mínimos de primeros auxilios que se deben tener  a bordo. Si no hay un médico en la tripulación, conviene haber leído y disponer a bordo de algún manual especializado. Se estará así más preparado para actuar oportunamente e ir ganando tiempo hasta que se logre obtener asistencia especializada

Las principales causas de enfermedades y accidentes en una embarcación pueden prevenirse tomando medidas apropiadas, recordando a la tripulación que se cuide de los excesos de exposición al sol, al frío innecesario, que se vista adecuadamente dándole la oportunidad para ello, que evite el uso de ropa húmeda.

Además, conviene  pensar dos veces la maniobra que se avecina disminuyendo así los riesgos de heridas y traumatismos por accidente.  También conviene evitar el uso de anillos, cadenas y relojes durante las maniobras, ya que estos  se pueden enganchar en cualquier parte, con los consiguientes daños personales.

Puede pasar que alguien se lastime o enferme a bordo. En estas situaciones es cuando se debe contar con un botiquín bien provisto.  Pues es  responsabilidad del capitán (sea médico o no), el asistir a quien se enferme o lastime, y se va a sentir mucho más seguro si cuenta con los medios adecuados.

Una opción es elaborar un botiquín completo para diversos usos (navegación por el día, navegación oceánica, etc.). Estos kits, si están hechos con buen criterio, tienen la ventaja de incluir los insumos necesarios, ya seleccionados y empaquetados (idealmente en forma impermeable).

La desventaja es que, de no ser hechos por un médico con conocimientos marinos, usualmente se le ponen sólo elementos muy rudimentarios: unas pocas gasas, agua oxigenada y alcohol, productos que dependiendo de los casos, podrían  resultar de poca utilidad.

La variedad y cantidad de lo que debe estar disponible en el botiquín varía de acuerdo al tipo de navegación y al tiempo en que tardaría en llegar al lugar más cercano donde pueda recibir atención médica. No es lo mismo una navegación por el día en Mochima o un viaje hacia La Tortuga apoca distancia de la costa venezolana, que un crucero oceánico de varias semanas. En  este artículo se sugiere un botiquín bastante completo, como para una navegación a pocas horas de viaje de algún puerto.

La composición también dependerá de los antecedentes clínicos de quienes estén a bordo. Por lo tanto, es aconsejable que, por ejemplo, en un viaje largo, los tripulantes sean vacunados contra el tétanos, debido al probable peligro de hacerse cortes y heridas. Además, resulta prudente que se cuente con una muy breve historia de la tripulación, en la que conste el nombre, edad, grupo sanguíneo, factor Rh, talla, antecedentes sobre alergias, problemas cardíacos o traumáticos, alta o baja presión sanguínea, asma, epilepsia, diabetes y medicación que se administra.

También hay que pensar en los lugares donde se piensa desembarcar (por ejemplo, puede considerarse llevar suero antiofídico a la hora de hacer una excursión a pie en una zona selvática aledaña a la playa).

Se deberá revisar periódicamente el botiquín, para controlar que los medicamentos no estén sucios, húmedos, vencidos, alterados en su consistencia (pomadas secas y duras), en su color, o con envases dañados. En cualquiera de estos casos, habrá que reemplazarlos. Esto es especialmente válido para los que fácilmente se contaminan, como los colirios y baños oculares, jarabes y gotas nasales.

Contenido mínimo

Antialérgicos orales

Antialérgicos inyectables (para crisis por urticaria, asmáticas o alérgicas)

Antidiarreicos

Antiespasmódicos

Antihistamínicos

Antiinflamatorios

Analgésicos en comprimidos

Antimicóticos en crema

Antiséptico con Iodo

Antipiréticos como acetaminofen o similares

Aspirinas

Medicamentos contra el mareo como Dramamine

Gotas oculares descongestivas

Gotas óticas descongestivas (para dolores de oído)

Jabón antiséptico

Jarabe para la tos

Líquido antipruriginoso-antihistamínico

Protectores solares de alto factor para niños y adultos

Pastillas para la garganta

Tiras de tela adhesiva quirúrgica

Agua oxigenada

Alcohol de uso externo

Alfileres de gancho (2 o 3)

Algodón hidrófilo

Aparato para remover anzuelos (si se va a pescar a bordo con anzuelos medianos o grandes)

Gasas grandes y gruesas

Copa lavaojos y perita de goma.

Curitas o similares, de diversas formas y tamaños

Gasa esterilizada de diversos tamaños

Guantes de látex (2 pares)

Jeringas esterilizadas para inyección intramuscular o intravenosa (2)

Pinza de depilar

Rollos de tela adhesiva

Equipo de solución fisiológica (enjuague ocular, lavado, rehidratación)

Tablillas de varias medidas para fracturas (también baja-lenguas y otras)

Termómetro

Tijera de punta roma

Vendas varias (de 3 o 5m x 5cm, de 3 o 5m x 10cm, varios rollos).

Elementos no farmacéuticos útiles en algunas situaciones clínicas a bordo: arroz (diarrea), hielo (traumatismos), sal, caldos y bebidas gaseosas (insolación, vómitos, diarrea), bebidas hidratantes, sopas, ropa seca, cobijas (hipotermia).

El envase

Sigue vigente la clásica recomendación de “mantener los medicamentos en un lugar seco, sin luz directa ni calor y fuera del alcance de los niños”. Preferiblemente  se deben guardar en una caja plástica, grande, cómoda, portátil, estanca y flotante. Eso permitirá bajarla a tierra para reponer lo utilizado o llevarla al lugar donde hace falta. Así se asegura la disponibilidad en cualquier situación (como cuando hay mal tiempo y se combinan el agua en la sentina con la escora).

Por favor recuerde el riesgo de que termine empapado todo lo estibado en las bandas del barco (donde generalmente está el botiquín).

Dicha caja debe estar identificada como botiquín, ya que el que la necesite puede no ser el que ya la conoce. Esto se hará con la típica cruz roja con fondo blanco o con un cartel (siempre realizados con materiales resistentes al agua). También cada elemento debe estar bien identificado con una etiqueta o con marcador indeleble.

Una opción accesible puede ser un envase del tipo “Tupperware”. También una caja plástica de herramientas (tiene la ventaja de tener compartimentos, pero no es impermeables). Aunque es bastante más costosa, lo ideal a bordo sería una caja especialmente diseñada para ese fin (estanca, flotante y resistente).

Es útil incluir en el botiquín el manual de primeros auxilios y una lista de teléfonos y frecuencias de radio de emergencias.

Una vez tenga su botiquín, siga disfrutando del mar, con nuestro mejor deseo de que sólo tenga que abrirlo en las revisiones periódicas.

 

Mindfulness: Para vivir plenamente la náutica y… la vida

3 marzo 2011 por  
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El Mindfulness o atención plena es un ejemplo de conciliación entre la ciencia más vanguardista y la tradición budista

Tiene miles de años de antigüedad, y hoy en día es una técnica eficaz para aliviar el estrés, recomendada por muchos profesionales de la salud mental

La náutica deportiva por sí misma es una excelente manera de luchar contra el estrés, y al combinarla con el Mindfulness puede convertirse en una experiencia auténticamente especial

Mindfulness es un término que no tiene una palabra correspondiente en castellano. Puede entenderse como atención y conciencia plena, presencia atenta y reflexiva. Una opción por vivir lo que acontece en el momento actual, el aquí y el ahora, frente al vivir en la irrealidad, el soñar despierto. No puede ser entendido de forma genérica sino que siempre es referido a un momento temporal concreto: el presente. Puede parecer algo poco práctico o demasiado etéreo, pero nos permite conectar con nuestra vitalidad, y autoconocimiento.

Es una experiencia meramente contemplativa, se trata de observar sin valorar, aceptando la experiencia tal y como se da. Es una forma de estar en el mundo sin prejuicios: abierto a la experiencia sensorial, atento a ella y sin valorar o rechazar dicha experiencia.

La atención plena nos puede ayudar a afrontar momentos de tristeza, a conocer mejor sentimientos que nos atormentan, y también a saber disfrutar más de los momentos felices. Mindfulness es un camino para conectarse consigo mismo y con los demás.

Características

Centrarse en el momento presente: Sentir las cosas tal y como suceden, sin buscar su control. ¿Qué utilidad puede tener esto? La de aceptar las experiencias y sensaciones tal y como se dan. Permite que lo que ha de suceder o sentir acontezca de un modo completo. Se trata de no perderse la experiencia presente sustituyéndola en la mente por lo que tendría que suceder o lo que sucedió y se vivió.

Apertura a la experiencia y los hechos: Centrarse en lo que sucede y se siente en el momento presente permite poner por delante las emociones y los estímulos frente a la interpretación de ellos. La fuerza del lenguaje y del pensamiento genera una influencia en la que frecuentemente lo verbal sustituye a lo real. La persona que, por ejemplo, contempla la inmensidad del mar desde la cubierta de un barco, sólo es capaz de sentir en la medida en que se “abre” a las cosas que le sugiere dicha vivencia. Unas sensaciones lleven a otras de modo natural. Los prejuicios, o el “estar en otro sitio”, solo contribuyen a adulterar la experiencia.

Aceptación radical: Centrarse en el momento actual aceptando lo positivo y negativo, lo perfecto e imperfecto, como experiencias naturales. Obviamente resulta más grato experimentar algo positivo, pero se acepta como igualmente natural la vivencia de lo desagradable. El esfuerzo por no valorar las experiencias permite no rechazarlas: el malestar, la contrariedad no es algo de lo que se haya de huir, sino que forman parte un todo que es preciso vivir. Esto contradice ciertos mensajes que se transmiten socialmente: el malestar es negativo, debe reducirse la ansiedad, etc.

Elección de las experiencias: Puede pensarse que el Mindfulness es aceptar lo que acontece de forma determinista. Esto no es así. Se elije de forma activa en qué implicarse, sobre qué actuar, mirar o centrarse. El que una situación sea vivida y caracterizada como Mindfulness no quiere decir que no sea elegida. Pero una vez que la situación es elegida, debe vivirse y experimentarse tal como es, de forma activa, aceptando todo lo que se dé.

Entrenamiento

El Mindfullness parece sencillo, pero no lo es tanto. Estamos demasiado acostumbrados a permitir a nuestra mente saltar de emoción en emoción, de juicio en juicio, de recuerdo a proyecto de futuro… En muy pocas ocasiones nos permitimos estar centrados en el presente. La práctica requiere un elevado sentido de compromiso y gran curiosidad sobre el significado de estar vivo.

Para cultivar esta habilidad se recomienda empezar con una actividad sencilla, como lavarse las manos con atención plena u observar la respiración sin intentar cambiarla. Pero conviene ir añadiendo cada día una actividad más. Toda actividad puede realizarse con atención plena. Por eso todos los días se presentan ocasiones para practicar. También podemos mirar hacia nuestro interior cada vez que sintamos una emoción: observar el pensamiento y la reacción y dejar que la emoción siga su curso sin luchar contra ella ni intentar que permanezca.

Mindfulness en la náutica

Cuando una persona practica el Mindfulness al hacer cualquier actividad náutica, aprende a disfrutar y a saborear las sensaciones de una manera más plena. A sentir el viento en un velero que navega en ceñida, el tacto de las manos mientras se preparan los aparejos de pesca en cubierta, la arena en contacto con los pies al momento de desembarcar en una playa, el deslizarse del agua por la piel cuando se está buceando, el movimiento de una embarcación en un mar picado. Se descubre la inteligencia que posee el cuerpo para desarrollar las habilidades que requiere cada actividad y para abrirse al inmenso campo de los sentidos.

El éxito del Mindfulness está avalado por muchos competidores de las regatas más importantes y difíciles del mundo como la America´s Cup o la Volvo Ocean Race. De hecho, practicarlo y entenderlo es parte de su entrenamiento.

Sin embargo, no hay que ser un deportista náutico de alta competencia, para vivir una experiencia marina totalmente Mindfulness. Veamos el testimonio de un lanchero: “Al llegar al muelle tomé consciencia de la humedad del piso del embarcadero, olfateé el aroma inconfundible del mar, observé con atención el chapoteo de las gaviotas que buscaban un pez distraído o algún pedazo de comida flotante. Abordé la lancha y empecé a preparar todo para salir a navegar con mi novia. Ella estaba por llegar. Revisé el combustible, recogí las defensas, prendí los dos motores fuera de borda, chequeé los indicadores, me aseguré que los chalecos salvavidas estuvieran completos, que el agua y las provisiones estuvieran bien estibadas. Nada dejé al azar, todo lo realizaba disfrutando el momento segundo a segundo. Llegó mi pareja unos minutos más tarde, y hasta el beso de bienvenida me supo mejor que de costumbre. Una vez los dos a bordo, salimos de la marina. Mi mente estaba concentrada en mi propia respiración, en el aire puro. Veía de reojo la expresión de mi novia con sus ojos entrecerrados por la velocidad y su cabello que ondeaba al viento. No era la primera vez que me acompañaba, pero en esta ocasión detallé sus expresiones como si fuera la primera vez. Al poco rato comenzó a llover y gruesas gotas cayeron sobre mi camisa, no me importó. Puse proa hacia la pequeña isla que nos serviría de refugio para pasar una tarde sin preocupaciones. Creo que aquí estuvo una parte especial de mi experiencia. El agarrar el volante, tener conciencia del rumbo, de las pequeñas variaciones que tenía que hacer para esquivar una ola grande. Era darme cuenta de todo lo que estaba pasando, de mi mismo, de la lancha planeando, de mi pareja, del embarcadero que se veía más y más cerca, de la nube pasajera que se deshacía en el cielo y se llevaba la lluvia, era….estar presente”.

Mindfulnes en ocho puntos

1.      No conceptual: prestar atención sin centrarse en los procesos de pensamiento implicados.

2.      Centrado en el ahora: siempre se da en y sobre el momento presente.

3.      No valorativo: no puede experimentarse plenamente algo que se desea que diferente.

4.      Intencional: siempre hay una intención directa de centrarse en algo, y de volver a ello si por algún motivo se ha alejado.

5.      Observación participativa: no distanciada o ajena, debe implicar profundamente la mente y el cuerpo.

6.      No verbal: no tiene un referente verbal sino emocional y sensorial.

7.      Exploratorio: abierto a la experimentación sensorial y perceptiva.

8.      Liberador: cada momento de experiencia vivida plenamente es de libertad.

Pioneros del Mindfulness

Está técnica comenzó a extenderse entre los profesionales de la salud occidentales gracias a dos importantes personajes. El monje budista vietnamita Thich Nhat Hanh y el profesor de medicina estadounidense Jon Kabat-Zinn.

Thich Nhat Hanh nació en Vietnam Central el 11 de Octubre de 1926. En su país fundó diversas instituciones de ayuda social. También enseñó en la Universidad de Columbia y la Sorbona. En 1967 fue nominado por Martin Luther King para el Premio Nobel de la Paz. Actualmente vive en Francia, en una comunidad de enseñanza Budista. Viaja constantemente por el mundo dando conferencias y ayudando a  refugiados.

Jon Kabat-Zinn (5 de junio de 1944) ha sido fundador y director de la clínica para Reducción del Estrés y el Centro para la Atención Plena (Mindfulness) de la Universidad de Massachusetts. Actualmente se dedica a la enseñanza de la meditación Mindfulness para sobrellevar el estrés, la ansiedad, el dolor, y la enfermedad. Ha escrito varios libros sobre el tema.

 

 

Comer bien a bordo

13 abril 2010 por  
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¿Por qué en el mar tendemos a comer enlatados, productos congelados o fritos? ¿Sabías que existen métodos de cocinar que pueden mejorar notablemente nuestra manera de comer?

Tenemos el menú y sabemos como hacerlo, pero a veces estando en altamar existen muchas otras maneras de cocinar donde podemos romper siempre con esa monotonía de lo frito, enlatado o en la plancha.  En esta edición te comentamos dos métodos de cocina, así que utiliza esta guía práctica y buen provecho.

Estamos ya montados en el bote, y tenemos nuestra primera comida, siempre será algo a la plancha, muchos vegetales y frutas que son los primeras en dañarse.  Aun así pareciera que no comprendiéramos que estamos en el mar.  Un lugar increíble para que nuestras ideas se explayen, y en donde cualquier forma de arte siempre será expresada de la mejor manera.  No se necesita de ser un chef para comer bien, solo se necesita de una pizca de ingenio, un toque de sentido común y por sobre todo excesivas ganas de crear, por ello utilicemos las bondades que el mar nos ofrece.

Si pescamos (o nos llevamos) un salmón, procura que sea en pencas enteras y así podamos hacer un gravlax.  Si, el término suena complicado pero simplemente es pescado cocinado en sal marina, vodka (cualquier marca) y eneldo.  Para otros pescados como son la trucha y el atún, los denominaremos pescados curados que se cocinaran con sal marina, ciboullete (es como un cebollin pero mucho mas delgadito y verde oscuro) y ron blanco.  La técnica del gravlax o de la curación es muy sencilla.  Se toma la penca con piel (eliminamos previamente escamas y espinas), luego se corta la penca a la mitad de lo largo, -no de lo ancho- procurando que queden los dos trozos en pedazos iguales.  Luego se coloca directamente en la cara de la carne los siguientes ingredientes: por 700 gr de pescado, media taza de sal marina, y eneldo.  Luego se rocía con vodka o ron blanco (dependiendo del pescado) y se coloca una capa sobre la  otra (como si fuésemos a hacer un sándwich. Envolvemos en papel plástico transparente (debe estar bien sellado) y lo metemos en la nevera por 24 horas.

Ahora bien, dos cosas importantes, cuando pongamos el pescado cerrado con el papel, colócalo en un plato con peso encima.  Puede ser una piedra, una tabla de cocina o cualquier cosa que tengas a la mano (que pese alrededor de 300 gr, no menos que eso y que genere un peso uniforme).  Cuando lo coloques mira bien la hora, pues debes voltear el pescado a las 12 horas y hacer el mismo procedimiento junto con el peso  (si quieres puedes abrir el pescado y ver como se va curando, tiene que tener un aspecto como de pescado ahumado, y la tonalidad debe ser un poco mas oscura de la natural).  Si consideras que no se ha cocido muy bien, puedes agregar una pizca más de sal, y sigues con el procedimiento).  Pasadas las 24 horas sácalo de la nevera y rebánalo en filetes pequeños.  Sin darte cuenta has marinado un pescado el cual puedes consumir solo, con galletas o puedes preparar sanduches para merendar o almorzar.

Existen otras técnicas como por ejemplo, la cocina al limón que está asociado con el cebiche, pero ¿por qué siempre cebiche de pescado?, ¿se te ha ocurrido en hacer un cebiche de vegetales, de frutas o de champiñones?  Por ejemplo para un cebiche de vegetales como para cuatro personas te sugerimos que utilices cuatro cebollas moradas pequeñas,  seis ramas celery,  una taza y media de cilantro picadito más una raíz de cilantro picadito (tiene un sabor fuerte y muy aromático), 300 gr. de ají dulce picadito,  500 gr. de pimentón rojo y verde, y si te apetece unos cinco dientes de ajo finamente picados.  Cuando tengas todos los ingrediente los colocas en un bol, agregarás un cuarto de taza de aceite de oliva extra virgen y tres tazas y media de jugo de limón, si te gusta el picante unos tres ají picantes (y si no tanto, una cucharadita de pimienta negra molida), más sal al gusto y una pizca de azúcar.  Dado que estarás solo te invitamos a que lo hagas todo poco a poco.  Coloca primero el aceite gradualmente, y en cuanto al limón, lo vas agregando hasta que cubra todo el bol de vegetales  (es importante que comprendas que los vegetales deben estar todos cubiertos, pues sino se hace bien, no se cocinarán). Mete en la nevera esta preparación y luego de unas cuatro horas sácala y rectifica la sal. Como comentario adicional, te invitamos que no le agregues mucha sal al principio, pues, el sabor del cebiche tiende a cambiar y es sencillo alterar su gusto con la sal, por ende rectifica luego de la maceración.

Existen muchas otras técnicas como son el ahumado, los productos marinados y cocinados al vapor, como también, una gran variedad de recetas, que para la próxima edición daremos.

Recuerda que la cocina es un arte y que más allá de los tips que te brindamos cualquier cambio en las recetas original dará un toque personal de tus comidas.

Marineros de cuatro patas (consejos para tener mascotas a bordo)

3 noviembre 2009 por  
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marineros-de-cuatro-patas-01Hay algo que puede dar por descontado, ya sea que usted tenga un lujoso megayate o una pequeña embarcación de 20 pies, su peludo compañero lo querrá por igual…

Las mascotas más comunes entre los marinos deportivos son perros y gatos. El animalito debe tener  su collar con identificación, preferentemente del tipo marinero, indicando marina y espacio o nombre del barco al que pertenece. Un teléfono para conectarse con el propietario y otro de alternativa por si ha zarpado olvidando a la mascota. Regale a su mascota un chaleco salvavidas. Es posible que la mascota sea experta nadando pero el chaleco le facilita enormemente la recuperación desde cubierta mediante la utilización del bichero aplicado sobre la manija del lomo, además, el shock en medio del cual cae al agua puede aturdir al animal causándole pánico. Elija colores vivos para una mejor identificación nocturna. Acostúmbrelo a su uso en ocasión de maniobras o en la primera hora posterior al embarque o anterior al desembarque.

Enséñele algunas directivas precisas como “quieto”, “sit”, “arriba”, “abajo”. Claro que esto se aplica a los perros. Sabemos que los gatos también son listos, pero como que no les da la gana de aprender.   No deje materiales peligrosos dentro del alcance de su mascota.

marineros-de-cuatro-patas-02Consulte con su veterinario sobre que darle para el mareo si espera mal tiempo. Generalmente Dramamine o jarabe de Benadryl, al igual que los humanos, es la mejor medicina, pero este es un consejo náutico y lo que le Ud. necesita es la palabra del veterinario.  Verifique las leyes del país que visita en cuanto a ingreso de animales domésticos. Llevar el certificado de vacunas del animal puede ser de mucho provecho. No olvide bozal y correa por si las reglas son muy estrictas en el lugar de destino. Algunos países requieren de una cuarentena para los animales extranjeros.

Entrenamiento

Si su perro no ha recibido ningún entrenamiento, acostúmbrelo a nadar en la cercanía. Cálmelo cariñosamente cuando empiece a ladrar ante la presencia de algún barco o bote que pasa por las inmediaciones, de modo que reconozca los ruidos del medio ambiente náutico. Es tarea que toma su tiempo, sea paciente.

La mejor manera de acostumbrarse al entorno es llevarlo al barco para cualquier tarea menor a bordo, sin salir a navegar. Una hora en el barco. Otro día la misma rutina acompañada del arranque del motor para que se acostumbre a los ruidos y vibraciones. Reconocimiento del lugar asignado para que descanse, para lo cual es bueno traer alguna parte o pieza de su cubil doméstico. Luego un corto viaje cerca de la marina.

marineros-de-cuatro-patas-03Practica de natación. Prueba de rescate con el salvavidas puesto. Prueba de uso de la escala para comprobar si puede resultar útil para la recuperación a bordo. No olvide practicar todo esto en un día apropiado para ello y participar a los tripulantes habituales de las formas correctas de proceder.

Para los gatos. Consiga un trozo de moquete y con él fabrique una escala tendida por la banda hasta el agua donde las garras del gato puedan aferrarse en caso de caída al agua. Una red de recuperación de peces puede ser útil para el caso de una caída de emergencia. Actúa igualmente bien con un cachorro pequeño.

En la marina

Esté alerta, es el lugar donde la mayoría de los accidentes ocurren. Que la mascota no abandone el barco sin autorización o conocimiento de su dueño. Si se aburren o se sienten incómodos trataran de bajar a tierra. Ponga atención en su mascota.

marineros-de-cuatro-patas-04Navegando

Déjelos libres en los espacios interiores pero use una correa corta y un arnés antes que un collar cuando estén en cubierta.

Tenga en cuenta la tracción de las patas del animal en cubierta, suele ser resbaladizas para ellos, más aún si está húmeda. Trozos de moqueta o alfombra pueden servir para lugar de reposo.

El baño para el perro puede ser armado con algunos diarios esparcidos en el lugar o en algún sitio reservado para el gato, al cual se proveerá de un contenedor con la arena sanitaria que se vende para esos propósitos. Es conveniente forrar los escalones de la escala de bajada a la cabina con algún género o tela que evite los resbalones o la tendencia del gato a clavar las uñas para afirmarse.

Asegúrese que la mascota tiene un lugar de estadía en cubierta u otro asignado en cabina. Los platos de comida y agua estarán fijados al piso con algún pegamento fácil de aplicar y tendrán un respetable francobordo para evitar los derrames propios del movimiento de la nave.  Las cuestiones relativas a las deposiciones requieren de un tiempo de instrucción y mucha paciencia.  Algunos entrenan al perro para que lo haga en cubierta y aplican un tobo de agua a la “gracia”.

Los alimentos: el combustible más importante a bordo

8 abril 2009 por  
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Estará en un barco y podrá pescar. Bueno, probablemente sí. ¿Eso significa que el asunto de la comida está resuelto?, obviamente no. La pesca, en el caso de que sea abundante, complementa muy bien las provisiones a bordo, amen de la alegría que produce degustar el fruto de su habilidad con los anzuelos. Pero no basta, la variedad es necesaria. Aquí  leerá algunos consejos sobre la comida que debe llevar desde tierra

combustible-2Un error que se comete al planificar la alimentación en el barco es comprar demasiadas provisiones para una travesía. Tampoco conviene hacer la compra después de un atracón de comida, pues nuestra saciedad puede hacernos pensar que necesitamos menos de la cuenta.

Habitualmente los especialistas en nutrición han comparado las necesidades del practicante de la vela con las de atletas de alta competencia. En cuanto a la navegación a motor, si bien la exigencia física no es tanta, el desgaste también es grande.

Una dieta que contenga frutas y vegetales, cereales integrales, proteínas y leche aportan las vitaminas y minerales necesarios para la mayoría de las actividades náuticas. Ayudan a mejorar el rendimiento, aumentan la fuerza, previenen lesiones o enfermedades y aportan energía. Los suplementos son beneficiosos, pero no sustituyen una buena dieta.

Cuidado con las bacterias

combustible-5Muchos navegantes limpian la superficie de los productos antes de almacenarlos, para librarlos de posibles bacterias e insectos. Sin embargo, de esta manera también se elimina su protección y pueden dañarse antes. Todos los alimentos empaquetados en cartón, papel o plástico se han de retirar de su envoltorio original y guardarse en envases o bolsas plásticas especiales, especialmente los alimentos secos como la pasta, el arroz, etc.

Las redes sirven para almacenar las frutas, papas y verduras. Se ha de tener cuidado en no almacenar papas y cebollas, manzanas y zanahorias, o plátanos, cambures y manzanas juntos durante largo tiempo, ya que cada uno de ellos desprende gas etileno que provoca que los otros se pudran antes de lo deseado. Papas, cebollas y ajos se pueden almacenar en las sentinas, lugar oscuro y fresco.

A partir de los 40 grados centígrados las bacterias se multiplican rápidamente. A esta temperatura, la comida puede estropearse en dos horas o incluso menos. Es conveniente que esté bien aislada por el hielo y se debe mantener la nevera en sombra o cubierta. Es bueno llevar dos neveras, una para las bebidas y snacks y otra para los alimentos perecederos. La nevera de las bebidas se abre con más frecuencia y le entra más calor. Alimentos perecederos como embutidos, pollo precocinado, papas y ensalada de pasta aguantan bien en el frío.

Vegetales siempre fieles

combustible-6Una regla de oro de los vegetales es que cuanto más dura es su piel, más tiempo aguantan en buenas condiciones (berenjenas, calabacines, auyama, piña, melón…).  Manzanas, peras, cerezas, lechuga y otros vegetales y frutas “blandas” se dañan pronto. Se puede optar por comprarlos secos o en el caso de los tomates, si están verdes aguantan una semana hasta madurar. Hay que retirar inmediatamente las piezas en mal estado. Los huevos aguantan hasta 20 o 30 días conservados a temperatura ambiente.

Si su paladar es versátil y acepta que no siempre se puede comer como un gourmet, las comidas en sobre pueden ser solución para los primeros días de travesía o en un mar picado cuando el mareo y el vaivén impiden cocinar. Si las primeras horas de navegación se prevén movidas, conviene saltarse la primera comida “cocinada” y sustituirla por “balas frías” como fruta fresca, frutos secos, galletas, etc.

En cuanto al pan, el comercial que venden en los supermercados, el negro o el semi cocinado, aguanta unas tres semanas en su plástico original.

Coma bien, navegue bien

combustible-3La dieta de abordo ha de resultar placentera. ¡Haga menús!  Asegurese de que en ellos estén presentes al menos tres de los cinco grupos de comida –pan y cereales, frutas, verduras, proteínas y leche o sus derivados-. Colgar la lista en la cocina ayuda a recordar la comida de cada día. Guardarla de semana en semana o de viaje en viaje es una buena forma para aprovisionar el barco convenientemente, o para calcular la cantidad de cada alimento que realmente se necesita.

Estibar la comida ordenadamente también puede marcar la diferencia entre cocinar cómoda o incómodamente. Se deberían colocar en los lugares menos accesibles los alimentos menos necesarios, y más cerca los que se consumirán en mayor cantidad.

Para el primer día una cacerola de comida casera congelada puede resultar práctica, al igual que preparar con antelación mezclas para cocinar u hornear a bordo, y envasarlas en bolsas de plástico

Los carbohidratos y las grasas son fuente de energía. Existen dos tipos de carbohidratos, los simples y los complejos. Los simples son azúcares de rápida absorción y se queman de manera rápida. Se encuentran en los productos hechos con azúcares refinados, en la miel, las mermeladas, jaleas, dulces, en la leche, las hortalizas y las frutas. Los complejos son de absorción más lenta y actúan como reserva de energía, encontrándose en cereales y sus derivados, legumbres, harinas, pan y pastas. Para los navegantes, un 60 ó 70 por ciento del aporte calórico diario debería proceder de los carbohidratos, un cuarto de ellos (como máximo) pueden ser simples y el resto complejos. Deberían abundar los cereales, las legumbres, la pasta y verdura. No se debe abusar de dulces industriales.combustible-4

Las grasas son la fuente de energía de la que menos hemos de echar mano. Sólo un 30% de las calorías necesarias deberían proceder de las grasas. En cualquier caso, las grasas vegetales, también llamadas insaturadas o bajas en colesterol, son las más recomendadas. Las saturadas, de procedencia animal o de comida procesada, son las menos convenientes.