A la Antártida por el secreto del calentamiento global
14 junio 2010 por Administrador
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Un periodista de The Wall Street Journal reporta desde la Antártida los pasos de la investigación para saber el origen y el avance del calentamiento global. Un proyecto de 30 millones de dólares que estudia el hielo antiguo del continente aspira a aclarar cómo evolucionó el cambio climático sin la influencia humana.
Una enorme perforadora busca, a cientos de metros bajo el hielo antárquico, las razones del calentamiento global. El trabajo se realiza “como si se tratara de una biopsia” al planeta, según las crónicas que el periodista Roberto Lee Hotz escribe para el diario desde el continente blanco.
En su relato, sostiene que “su trabajo podría resolver una cuestión crucial en la disputa sobre el cambio climático, al documentar cómo los gases de efecto invernadero influyeron en las temperaturas en el pasado. A continuación, los investigadores podrán analizar con precisión los cambios climáticos que tal vez estén ocurriendo hoy en día”.
Según Hotz, “hasta ahora, esa información estaba escondida en el antiguo hielo de la Antártida”.
Una de las preguntas que impera acerca de los gases de efecto invernadero es: ¿el incremento en las concentraciones de estos gases ocurrió antes o después del aumento de las temperaturas en los anteriores cambios climáticos?”, señala el glaciólogo Kendrick Taylor, científico jefe del proyecto de la Fundación Nacional de la Ciencia de Estados Unidos (NSF, por sus siglas en inglés). “Los núcleos de hielo son la única forma en la que podemos responder esa pregunta”, completa en la nota del prestigioso periódico estadounidense.
Hotz relató, además, que “hace poco, los científicos extrajeron 10 veces al día un cilindro de tres metros de cristales de hielo conteniendo aire y químicos inmaculados atrapados por la nieve en los últimos 100.000 años”. La investigación ha dado, sin embargo, lugar a discusiones y a una polémica sobre los errores en informes del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) de las Naciones Unidas han socavado la confianza de la gente en las predicciones climáticas. “Los científicos en la Antártida están excavando el hielo para comprobar los modelos climáticos computarizados en el centro de los debates actuales sobre regulación”, escribió Hotz.
La marea negra ya llegó a Florida
9 junio 2010 por Administrador
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Especial Mundo Náutico. 07/06/2010.- Pese a los esfuerzos por contener el derrame de petróleo en el Golfo de México, manchas de crudo y fragmentos de alquitrán comenzaron a llegar a las playas del extremo noroeste de Florida, hecho que podría transformar el peor desastre ambiental de Estados Unidos en una catástrofe también económica para este estado, que recibe 80 millones de turistas por año.
En su tercera visita a la costa de Luisiana desde que comenzó la fuga, el presidente Barack Obama afirmó que parece haber progresos en la lucha contra el vertido de petróleo, un día después de que la empresa British Petroleum (PB) colocara una campana sobre el pozo averiado.
Tras una reunión informativa con los responsables de las tareas de contención, Obama declaró que aún es temprano para ser optimista respecto del resultado del nuevo intento para frenar el crudo que fluye sin control desde hace 46 días, pero consideró que “por el momento, parecería funcionar”. También BP mostró un cauto optimismo, e informó que el éxito de la operación se conocerá sólo en las próximas 48 horas.
“La colocación de una campana de contención sobre el pozo averiado es un paso positivo, pero no la solución”, comentó, por su parte, el almirante de la Guardia Costera Thad Allen, que dirige las gestiones del gobierno en el desastre. “Incluso si tiene éxito, se trata solamente de una solución temporal y parcial. Debemos continuar nuestras operaciones de respuesta en el lugar, en la superficie y a lo largo de la costa del golfo”, agregó.
Según detalló, un sello de goma dentro de la campana intentará evitar la fuga del crudo, pero los ingenieros admitieron que una parte seguirá fluyendo. El plan consiste en capturar la mayor cantidad de crudo posible y depositarlo en un buque en la superficie. ?Si bien la marea negra se hallaba ayer a unos seis kilómetros de la zona de Panhandle (noroeste de Florida), en las playas de Gulf Islands Seashore, en la bahía de Pensacola, empezaron a aparecer bolas de alquitrán y manchas de crudo, según confirmó el Departamento de Protección Medioambiental (DEP) del estado.
Con el objetivo de “minimizar cualquier potencial impacto” del vertido, las autoridades locales ya desplegaron once equipos de limpieza en las playas, así como varias embarcaciones en aguas cercanas a Panhandle, provistas de bocas basculantes que ayudan a recoger materia en suspensión.
El gobierno local, además, desplegó una cadena de 78 kilómetros de barreras sintéticas flotantes en zonas cercanas a los condados floridenses de Escambia y Santa Rosa, en el cono de trayectoria de la marea negra.
El gobernador de Florida, Charlie Crist, reclamó asimismo un pago de 100 millones de dólares a la petrolera BP para proteger al llamado “estado soleado” de eventuales daños ambientales y económicos por el derrame de petróleo del Golfo de México, ya que -según indicó-, “los 2000 kilómetros de costa de Florida albergan gran cantidad de destinos turísticos, una importante industria pesquera y muchas áreas naturales, que hoy están amenazadas por la marea negra”. El Departamento de Comercio norteamericano declaró “desastre pesquero” en Florida, con el objeto de proteger a las comunidades pesqueras de la zona del golfo.
Por otro lado, en un intento por tranquilizar a los inversores, el presidente de BP, Tony Hayward, aseguró que la firma es lo suficientemente fuerte para no colapsar financieramente por esta crisis, y afirmó que, a más tardar para agosto, habrán controlado definitivamente el derrame.
Calendario 2010 de Fundación La Tortuga
2 diciembre 2009 por Administrador
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Ya está a la venta el primer calendario de de Fundación La Tortuga, con imágenes exclusivas a full color de la paradisíaca dependencia federal isla La Tortuga, ideal para obsequios corporativos y personales. Mes por mes una imagen diferente del lente de José Voglar que nos trasladará a esta rica reserva natural para mostrarnos su singular belleza, elevada fragilidad y motivar a su conservación.
Adquiriendo esta pieza de colección, además de disfrutar de los paisajes prístinos de la isla La Tortuga y sus especies, se estará apoyando la creación del Centro de Formación y Desarrollo Ambiental de Fundación La Tortuga, espacio ubicado en Lechería, edo. Anzoátegui, para atender a la colectividad en materia de ecología. Con 1000 m2 será el epicentro de las actividades de planificación y difusión de la institución. Contará con una sala de exposición de elementos marinos, centro de documentación, sala de usos múltiples y laboratorios.
Puntos de venta:
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· Kiosco El Universal, Paseo Colón, Puerto La Cruz
· Kiosco Lagoon Shop, sector Venecia, Puerto La Cruz
· Mi Papelería, C.C. La Concha, Av. Principal de Lechería
· Kiosco Punto Com, CC Boulevard, Av. Principal de Lechería
· Sede de Fundación La Tortuga, calle Fermín Toro, Qta. La Perla, Lechería
· Galería Arte Forum, CC Forum Plaza, Av. Principal de Lechería
· Galería Óleo y Temple, Av. Intercomunal, Centro 7, Colinas del Neverí, Barcelona
· Librería El Mundo del Libro, 2da transversal de Bello Monte, Caracas
· Papelería Caroní, Gran Avenida, Plaza Venezuela, Caracas
· La Libroteca, CC Unicentro El Marquéz, El Marquéz, Caracas
Para ordenar grandes pedidos o sumarse a los puntos de venta en toda Venezuela comunicarse a: fundacionlatortuga@gmail.com o a los teléfonos 0281-2817469 ó 0414-8129639.
Expertos temen que llegue algún pez león a Los Roques y Morrocoy
26 noviembre 2009 por Administrador
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Juan Posada, del departamento de Biología de Organismos de la Universidad Simón Bolívar (USB), indicó que “teme la llegada del pez león a “Los Roques y Morrocoy”.
La introducción de especies exóticas en cualquier ecosistema es sinónimo de estragos. Es lo que probablemente suceda si ocurre lo que los biólogos locales se temen: la llegada del pez león a aguas venezolanas.
“Pensamos que se va a ver en cualquier momento en Morrocoy y/o en Los Roques”, estima Juan Posada, del departamento de Biología de Organismos de la Universidad Simón Bolívar (USB). La razón: ambos parques nacionales están muy expuestos hacia el mar Caribe, donde ya hay reportes de la presencia del animal acuático.
La distribución de la especie en sitios donde no deberá existir se dio por error en América. De acuerdo con estimaciones científicas, en 1992, con el paso del huracán Andrés por las costas de Florida, un acuario dejó escapar seis ejemplares de pez león que se las arreglaron para reproducirse y hacer crecer sus poblaciones.
Así comenzaron a surgir reportes en Las Bahamas, en 2004; Cuba y Turks y Caicos, en 2007; República Dominicana, Islas Caimán y Jamaica, Santa Cruz, Haití, Puerto Rico, Belice y Colombia, en 2008. Mientras que ya este año hay reportes en México, Costa rica, Panamá, Honduras y Aruba. El más reciente fue en Bonaire, el pasado mes de octubre.
Este año hay reportes en México, Costa rica, Panamá, Honduras y Aruba. El más reciente fue en Bonaire, el pasado mes de octubre. El pez león (Pterois volitans) es bastante llamativo, aunque las espinas, cargadas de veneno, que salen de su cuerpo le dejan claro a cualquiera que tocarlo podría ser una jugada errónea.
“Es un depredador voraz, que se refugia en los arrecifes y de ahí acecha a sus presas, especialmente juveniles de invertebrados, como langostas y otros peces”, explica Posada, quien subraya que lo que lo convierte en amenaza dentro de ecosistemas donde se supone que no debe estar, como el caso de las aguas venezolanas, “es que no tiene enemigo natural, al menos en esta zona del océano Atlántico. Sí los tiene en el Pacífico, de donde es originario”.
El pez león “Es un depredador voraz, que se refugia en los arrecifes y de ahí acecha a sus presas, especialmente juveniles de invertebrados, como langostas y otros peces”,De momento, asegura el experto de la USB, “no se ha reportado la presencia de ejemplares de esta especie en aguas venezolanas, pero ya hemos enviado información a las operadoras de buceo en Morrocoy y Los Roques, donde pensamos que pudiera llegar en cualquier momento este pez, si no es que ya lo ha hecho.
Les hemos advertido sobre los riesgos de que algún buzo o algún turista toque a ese pez, además les hemos pedido que si llegan a ver algún ejemplar tomen datos sobre las coordenadas del sitio donde lo avistaron y que avisen a las autoridades rápidamente para tomar las medidas”.
Al ser un cazador eficiente y tener predilección por invertebrados, la presencia de ese pez en Los Roques, por ejemplo, sería una gran amenaza para especies autóctonas como la langosta. Y la situación tiene el potencial de agravarse porque es un animal muy fecundo “que se reproduce prácticamente todo el año”, subraya el biólogo.
Según Juan Posada “es difícil contrarrestar la llegada del pez león a Venezuela”, sin embargo existen medidas para mitigar los efectos de la introducción de esta especie exótica: “Buzos y pescadores voluntarios con redes especiales pueden capturarlo y removerlo de los arrecifes, que es donde tiende a esconderse para cazar”, explica, y advierte que aunque los pinchazos de sus venenosas espinas no son mortales, sí son muy dolorosos.
Y a quien logre avistar un ejemplar de este pez, Posada sugiere comunicarse con la Oficina Nacional de Diversidad Biológica del Ministerio del Ambiente al 0212-4084748 o reportarlo a la Fundación Científica Los Roques, 0212-8928868; al Museo Marino, 0212-2411712; a la Universidad Simón Bolívar, 0212-9063048; o a la Fundación La Salle al 0212-7095811.
Daniel Ricardo Hernández
EL UNIVERSAL
Ballenas son buen negocio… vivas
23 octubre 2009 por Administrador
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Mantener vivas a las ballenas es muy rentable. El turismo relacionado con la observación de ballenas generó 1.400 millones de euros el año pasado y atrajo a 13 millones de personas de 119 países, según datos de la Comisión Ballenera Internacional (CBI).
Según fuentes de la Comisión, hay acuerdo para prolongar un año más las discusiones sobre la reapertura de la caza del mamífero marino, suspendida oficialmente en 1986, aunque cada año se sacrifican unos 2.000 ejemplares.
Las ballenas son más valiosas vivas que muertas ya que los beneficios son mayores dejando atrás la caza. Según el informe, esta industria turística y de aventura, tiene un gran potencial con los muchos observadores de ballenas en diferentes países y beneficios de muchos millones en divisas como el euro o el dólar.
Además, esta nueva industria ballenera crece cada año y genera alrededor de 13.200 empleos. Australia, por ejemplo, es uno de los países que rechaza la caza de ballenas, y para su gente suponen vivas una apuesta económica sostenible.
Sin embargo, otros países también miembros del organismo creado en 1946, con Rusia, Noruega y Japón a la cabeza, han solicitado que la Comisión vuelva a sus orígenes y se dedique a gestionar la caza de los animales y no a protegerlos.
En esa misma línea esta Dinamarca, cuya petición de ampliar la cuota de capturas destinada a la alimentación de los nativos de su territorio autónomo de Groenlandia ha sido muy mal acogida por los mismos países europeos.
Los miembros de la UE rechazan la petición de Dinamarca por considerar “insuficientes” sus argumentos para justificar la creación de una cuota de caza anual de 10 ballenas jorobadas, una especie muy amenazada, en los mares de Groenlandia.
El oído de los peces
23 septiembre 2009 por Administrador
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El agua es un magnífico medio para la transmisión del sonido: las ondas sonoras viajan a una mayor velocidad y pueden alcanzar mayor distancia. Además, cualquier ruido sufre menos desviaciones en el agua que en la atmósfera. Es decir: en el agua el sonido viaja más rápido, más claro y más lejos.
Esta es la razón principal por la que muchos mamíferos marinos han desarrollado complejos lenguajes sonoros y por la que algunos peces son capaces de emitir sonidos con significados específicos.
Las preguntas para los pescadores, son: ¿Cómo influye el sonido en la pesca?, ¿Podemos sacarle algún partido a esta capacidad de los peces? ¿Hasta qué punto escuchan los peces los ruidos que producimos en el exterior?
El no disponer de oído externo ni medio no implica que los peces sean sordos. Como el sonido se transfiere tan bien a través del agua, oído externo y medio se hacen innecesarios; los peces cuentan con un sistema auditivo que se basa en la percepción de vibraciones que producen los sonidos.
El oído de los peces percibe vibraciones que son detectadas por la vejiga natatoria y pasan al oído a través de los huesos hasta el cráneo; además cuentan con un oído interno
Se sabe que pueden percibir mejor los sonidos de baja frecuencia (ruidos del motor, vibraciones), sin embargo no pueden percibir los ultrasonidos que producen las sondas.
Este sentido se sitúa en la base del cráneo, donde existen unas concreciones calcáreas, llamadas otolitos, que estimulan las adecuadas terminaciones nerviosas informando así al pez de vibraciones, sonidos y cambios en su posición en el agua. Y es que, como sucede en la gran mayoría de los vertebrados, el oído del pez cumple dos funciones fundamentales: la audición y el mantenimiento del equilibrio.
El oído es de vital importancia para el pez a la hora de conseguir alimento, así las anómalas vibraciones producidas por un cebo vivo colocado en un anzuelo pueden llegar a despertar el apetito de diferentes especies aún cuando éstas se encuentran a bastante distancia.
Son numerosas las especies que han desarrollado un lenguaje sonoro concreto para poder comunicarse entre sí. Algunos de los sonidos son emitidos por los peces de manera totalmente involuntaria (como por ejemplo al comer o al nadar), mientras otros pueden realizarse de forma voluntaria y con determinados fines.
Así, un aumento de la velocidad de natación supone, en algunos cardúmenes, crear un sonido que los peces utilizan para poner sobre aviso a todos los ejemplares sobre cualquier peligro o cambio de dirección.
Otro de los motivos más importantes para la emisión de sonidos es la actividad sexual, principalmente a la hora del cortejo.
La hora de la comida puede ser muy ruidosa bajo el mar ante un grupo de rayas o de peces ballestas, quienes, con sus dientes trituradores, producen un particular sonido cuando se atiborran de moluscos con concha que deben triturar. Este sonido atraerá a otros individuos de la especie, porque allí podrán encontrar alimento.
Muchos depredadores son capaces de reproducir sonidos realizados por las especies que forman su presa, engañándoles (sobre todo a los ejemplares jóvenes) para que se dirijan hacia ellos.
Cómo realizan los peces estos sonidos
§ Estridulación: haciendo rozar estructuras externas.
§ Con la vejiga natatoria: es lo más habitual. Algunas especies cuentan con músculos unidos a la pared de la vejiga que, cuando entran en vibración, provocan que la vejiga amplifique el sonido realizado, como si se tratara de un tambor.
§ Con un músculo estriado: efectivamente, algunos peces tienen el músculo estriado (de contracción voluntaria) unido a la vejiga por un extremo y a un órgano cercano por el otro.
§ Burbujas: las sardinas y otros peces con la vejiga natatoria abierta, emiten burbujas para descomprimir este órgano cuando ascienden en la columna acuática. La emisión de miles de burbujas que ascienden se puede comparar con el chillido de un ratón, perfectamente perceptible por los depredadores.
Muchas veces estos sonidos van acompañados de “lenguaje corporal”, algo relativamente similar a lo que hacemos los seres humanos con nuestra gesticulación.
El sonido es uno de los medios utilizados por los depredadores para intentar “engañar” a los peces y atraerlos hasta donde se encuentran. Por ello, se han desarrollado señuelos sonoros más o menos éxitosos
Un buen ejemplo es el popper, un señuelo que basa su eficacia en la emisión de un característico sonido “pop-pop” (efectivo en diversas especies siempre y cuando se use bien).
También existen los señuelos denominados “sonajeros” o rattlings, que producen sonido al chocar sus bolitas metálicas internas, que se convierte en un auténtico “sonido llamada” para el pez.
Ruidos extraños
Sabemos que la gran mayoría de los peces huyen ante cualquier ruido que no reconocen. Esto, que en las especies de agua dulce resulta más que evidente, puede que no sea tan fácilmente comprobable en los peces de mar.
Muchas especies parecen haberse habituado a escuchar sonidos que nada tienen que ver con el mundo submarino, como los motores de las embarcaciones.
A pesar de ello, se recomienda evitar cualquier ruido que pueda alertar a los peces. De hecho, muchos prefieren echar sus señuelos lejos de la popa de la embarcación a motor, intentando así que el ruido haya desaparecido cuando el señuelo pase por encima del lugar seleccionado para la pesca.
Oído versus vista
Aunque muchos señuelos “sonoros” tienen demostrada su eficacia, también es verdad que hay otros muchos que no emiten ruido alguno y que, aún así, nos permiten conseguir capturas extraordinarias. Este hecho hace pensar que el sentido que domina en los peces es la vista y no el oído.
No existen leyes únicas y una misma especie puede comportarse de diferentes formas cambiando el día, la situación, la temperatura del agua, etc.
Autor: Manuel Molina
Capturado Róbalo gigante en el Orinoco
19 septiembre 2009 por Administrador
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Recientemente recibimos una llamada en el Movimiento para la Protección de la Fauna Acuática del Orinoco (Moprofao), avisando que tenían un pez de mar “gigante” en la Carioca. Nos trasladamos al lugar José Antonio Vega, Director; Rodneal Nathaniel, Director de Campañas Ambientales y Luís Xavier Rodríguez, Coordinador de Campañas.
Al llegar al Kiosco El Portal, uno de los expendios de pescado del referido mercado de La Carioca, pudimos corroborar esta información y hacer el levantamiento de datos técnicos e información científica de este espécimen.
Se trata de un ejemplar de Róbalo (Dicentrarchus labrax) de buen tamaño, con dos metros de longitud de la aleta caudal hasta la boca del pez, un peso de 84 Kg. sin viseras, siendo así unos de los más grandes reportados hasta ahora en aguas del Orinoco.
“El Coco”, uno de los responsable de esta pesca, contó que fue atrapado a la altura del sector pesquero de Panapana, a unos 20 Km. río abajo de Ciudad Bolívar, en un estrecho formado por unas lajas.
Es poco común que un pez de este tipo llegue tan lejos de la unión de los cuerpos fluviales con aguas saladas adentrándose tanto en el río. Presumimos que su desorientación se producto de la búsqueda de alimento, recordando que en la actualidad las actividades pesqueras con técnicas ilegales como la pesca de arrastre, ha afectado los cuerpos de agua en nuestras hidrografías. Algunos biólogos consultados consideran que esta especie se encuentra en peligro de extinción en nuestro país.
El Róbalo es un pez de la familia de los serránidos, de cuerpo alargado, labios carnosos, en el ángulo superior del opérculo tiene dos espinas cortas. El color es varia, desde gris oscuro en el dorso, hasta llegar a ser blanco en la parte ventral, aunque en el agua se lo ve plateado brillante, más plomizo en el dorso, con irisaciones verde oliva.
Se encuentra en las costas rocosas de los arenales, las desembocaduras de los ríos y sobre todo en puertos, dársenas, pantalanes y escolleras. Este acercamiento a la costa suele ser mayor en los meses de calor, alejándose en invierno. Los ejemplares jóvenes viven en bancos, volviéndose solitarios cuando se hacen mayores. La profundidad en la que se puede encontrar es de 0 a 15 metros.
Prefiere las aguas oxigenadas, aunque puede llegar a penetrar en aguas dulces. La época de puesta transcurre entre enero y marzo. Es muy voraz y su dieta se compone de crustáceos, gusanos, peces, erizos de mar y otros animales marinos.
Información de: Rodneal Nathaniel, Director de Campañas Ambientales de Moprofao
Edición 19 del Día Mundial de las Playas
4 septiembre 2009 por Administrador
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Venezuela cuenta con más de 4.000 kilómetros de playas y un clima envidiable que permite que durante los 365 días del año estos parajes se conviertan en un lugar de esparcimiento para la familia. Poca gente piensa en vacaciones sin sol, playa y palmeras.
Sin embargo, nuestras playas presentan serios problemas de contaminación causados por la acción de visitantes, embarcaciones y poblaciones cercanas. Los residuos arrojados amenazan la vida marina y pueden poner en riesgo la salud humana, además de desmejorar la calidad paisajística del entorno. A fin de contribuir con la conservación de estos ecosistemas, FUDENA desarrolla desde 1990 el programa Playas para la Vida, el cual se fundamenta en la participación ciudadana voluntaria, en la búsqueda de la generación de conciencia en torno al problema de la acumulación de residuos en las playas del país.
El Día Mundial de las Playas es un proyecto institucional que consiste en un llamado a toda la población para participar en una jornada de recolección y clasificación de desechos sólidos en playas marinas, de lagos y de ríos. La iniciativa del Día Mundial de Playas se enmarca dentro de los programas internacionales Limpieza de Costas (International Coastal Cleanup), coordinado por The Ocean Conservancy y la campaña Limpiemos el Mundo (Clean up the World), que se celebran en más de 90 países.
El Día Mundial de las Playas fue diseñado para sensibilizar mediante la acción al mayor número posible de personas y actores sociales. Es así como este proyecto se constituye como una oportunidad para contribuir a dar solución al problema de la contaminación por desechos sólidos (basura) en nuestros mares, ríos y lagos, realizada por voluntarios, a nivel nacional, y no en una mera jornada anual de limpieza de playas. Este año, como en ediciones anteriores, FUDENA ofrece a las diversas organizaciones y empresas incorporarse como aliados en esta actividad a través de su participación como patrocinantes de esta importante iniciativa, colaborando con una labor de conservación y sensibilización y colocando así su granito de arena en el cuidado del entorno de una forma ambientalmente responsable.
Objetivo del Día Mundial de las Playas
Promover la participación directa del voluntariado venezolano en una jornada de limpieza y clasificación de desechos sólidos en las playas del país, para generar la sensibilización de la colectividad en torno a la situación de estos ambientes tan frágiles y sus necesidades de conservación.
Público meta
La jornada está dirigida hacia el público general, con énfasis en los usuarios directos e indirectos de las playas venezolanas tales como: visitantes, grupos familiares, pobladores locales, organizaciones de la sociedad civil, consejos comunales, empresas privadas e instituciones gubernamentales. No sólo se enmarca en las playas marino-costeras, sino también en playas de ríos y lagos. Se espera impactar con el mensaje de la jornada a una audiencia estimada en 8 millones de personas, con participación directa de al menos 25.000 voluntarios.
Las organizaciones / empresas participantes en el programa, podrán promover su marca y afianzar su imagen como ente social y ambientalmente responsable. Obtendrán diferentes beneficios según el tipo de participación que deseen, descritos en cada caso. Las categorías de participación y los montos son las siguientes:
Tipo de Categoría Patrocinio (Bs.)
Oceánico 20.000
Marítimo 15.000
Playero 10.000
Marea roja y otros peligros
21 julio 2009 por Administrador
Archivado en Ambiente, Salud
Alrededor de 60 especies del fitoplancton de un total superior a las 4.000, producen sustancias que son lo suficientemente tóxicas como para afectar al ser humano. No se trata de ningún virus, bacteria u hongo, ni tampoco es una infección. Mucho menos sobreviene como consecuencia de la exposición de los mariscos al sol.
La marea roja se transmite mediante los llamados moluscos bivalvos, como los mejillones, las almejas, los berberechos, las ostras, las vieiras. También pueden ser anfitriones del tóxico los caracoles de mar. Los otros moluscos, como los pulpos y los calamares -y otros productos del mar como langostas, langostinos, camarones cangrejos, peces, etc.- no presentan riesgo de transmitir esta enfermedad.
No existe una época del año determinada en las que aumenta bruscamente la cantidad de plancton con toxina paralizante. Los momentos de mayor “marea” van variando por lo que es necesario informarse en cada caso acerca de la presencia o no de marea roja en una determinada zona.
Como antecedentes históricos tenemos el primer caso de intoxicación masiva -descrito por un tal Rudolph Virchow y fechado el 17 de octubre de 1885- ocurrida en el puerto de Wilhelmshaven, en Alemania. El capitán George Vancouver -personaje ilustre que le dio nombre a una de las más hermosas ciudades canadienses- describe el primer caso de intoxicación humana por consumo de mariscos tóxicos en su diario de viaje el 15 de junio de 1793 en las costas de Alaska. Y si nos adentramos aún más en el pasado, podemos comprobar la conciencia de los peligros de esta toxina en una de las leyes mosaicas de los israelitas: “No comerás todo lo que hay en las aguas. Todo lo que tenga aletas y espinas lo comerás. Y todo lo que no tenga aletas y espinas no lo comerás.” (Deuteronomio 14: 9-10; ca. 1451 a.C.). Por último, los expertos aseguran que cuando la biblia dice: “Y las aguas de Egipto se transformaron en sangre” (Antiguo Testamento, Exodo 7: 19-21; 1491 a.C.), la Biblia se está refiriendo a la marea roja. En el siglo pasado, al aumentar el tráfico marítimo de manera exponencial, se favoreció su propagación en lugares que durante mucho tiempo permanecieron aislados de esta enfermedad.
Su nombre no tiene nada que ver con el color del mar o con la presencia de manchas de ese color en el agua. El mar o ciertas partes de la costa pueden verse rojizas sin que exista “marea roja” y, a la inversa, puede haber “marea roja” sin alteración del color del agua. En cuanto a los moluscos, éstos no se alteran en su color, sabor, olor, o aspecto, no se enferman ni mueren, y no existe señal visible que permita identificar cuáles están infectados y cuáles no. Sólo un análisis específico de laboratorio puede detectar la presencia de la toxina.
Otro mito muy extendido es el de que al cocinar los moluscos contaminados se puede eliminar la toxina. Pues, el calor no elimina la toxina, como tampoco el agregado de limón, vinagre o alcohol. Estas últimas sustancias, por el contrario, favorecen la absorción de la toxina. Es importante tener en cuenta que la intoxicación sólo se produce al ingerir los moluscos y no por tocarlos o efectuar cualquier tipo de manipulación con ellos, aún cuando contengan un alto grado de toxina. Tampoco es peligroso beber accidentalmente agua de mar.
Signos y síntomas
La intoxicación se manifiesta al comienzo por un hormigueo en los labios, lengua, boca y cara. Luego se extiende y se pierde la fuerza muscular. Pueden aparecer parálisis, dificultad respiratoria, náuseas, mareos y vómitos. Estos síntomas suelen aparecer dentro de los 30 a 60 minutos después de la ingesta. Si los moluscos concentran una elevada cantidad de toxina, la intoxicación puede ser mortal y desarrollarse en muy poco tiempo. Se han notificado casos de muerte a los quince minutos de la ingesta.
Los enfermos tienen que ser asistidos lo más rápidamente posible en centros adecuados donde se pueda mantener la función respiratoria hasta que la toxina se metabolice (absorbida y expulsada) por completo, lo que ocurre alrededor de las 12 horas después de la ingesta. Una vez pasado esto, la recuperación es espontánea. Por todo esto, es fundamental buscar un centro hospitalario apenas se sienten los primeros síntomas de hormigueo en boca, cara o dedos. En la medida de lo posible también es importante llevar restos de la comida ingerida para su análisis.
Prevención
La única forma de prevención es evitar ingerir moluscos bivalvos en presencia de marea roja. Ante cualquier duda, mejor adquirirlos en un comercio habilitado o en un restaurante, porque esa mercadería ha sido previamente controlada en laboratorios oficiales.
Otros venenos del mar
Aún no se conoce la incidencia de los brotes de gastroenteritis víricas transmitidos por los alimentos marinos, pero algunos autores creen que son bastante comunes. Los progresos en el estudio de los virus que infectan el intestino humano han sido lentos y se sabe poco sobre las características importantes de los virus entéricos. Hoy en día es posible el cultivo de algunos virus (virus de la Hepatitis A, VHA, entre otros), pero no se dispone de métodos confiables para la detección de virus en los alimentos. No obstante, se están desarrollando rápidamente técnicas basadas en la biología molecular, como las sondas ADN/ARN y las rutinas RCP (reacción en cadena de la polimerasa).
La transmisión de enfermedades virales al hombre por el consumo de pescado se conoce desde los años ’50, y parece ser que la causa principal de las enfermedades transmitidas por los productos pesqueros son los llamados “virus entéricos” del hombre. En la actualidad se sabe que hay más de 100 virus entéricos que son excretados en las heces humanas y que van a parar a las aguas residuales domésticas. No obstante, se ha demostrado que tan sólo unos pocos son los causantes de enfermedades relacionadas con productos pesqueros.
Los virus son inertes fuera de la célula viva hospedante, pero sobreviven latentes a la espera de la misma. Esto significa que, independientemente del tiempo, la temperatura u otras condiciones físicas, los virus no se multiplican en el agua o en los alimentos. Su presencia en productos pesqueros es simplemente el resultado de la contaminación, bien por la vía de los manipuladores de alimentos infectados o por la vía del agua contaminada. Los moluscos bivalvos que se alimentan mediante filtración tienden a concentrar los virus del agua en la que crecen. A través de los bivalvos vivos pasan grandes cantidades de agua -las ostras filtran hasta 1.500 litros por día- lo que significa que la concentración del virus en el molusco es mucho más alta que en el agua circundante.
Epidemiología y evaluación de riesgos
La dosis infectante de los virus necesaria para causar enfermedades transmitidas por los alimentos es probablemente mucho más pequeña que la de las bacterias. La dosis mínima infectante para el hombre de algunos virus entéricos, es cercana a la “dosis mínima detectable” en condiciones de laboratorio que utilizan cultivos celulares.
El cuerpo humano y el de los animales constituyen la fuente de los virus entéricos. Dependiendo del virus de que se trate, al cabo de unos pocos días o varias semanas después de la ingestión/infección, los virus se encuentran en grandes cantidades en las heces de las personas infectadas. La contaminación fecal directa o indirecta es la fuente más común de contaminación de los alimentos.
Los moluscos bivalvos encabezan la lista de vehículos alimentarios en los brotes de enfermedades virales. No obstante, otro vehículo importante son las comidas precocinadas, preparadas posteriormente por manipuladores infectados. ¡Los datos disponibles muestran que prácticamente cualquier comida que entra en contacto con las manos del hombre y posteriormente no recibe un tratamiento térmico substancial, puede transmitir estos virus!
Salvo algunas excepciones, todos los casos registrados de infecciones virales transmitidas por productos pesqueros, se han debido al consumo de moluscos crudos o poco cocidos. No obstante, existen pruebas claras de que el VHA se ha transmitido por medio de prácticas antihigiénicas durante la elaboración, distribución o manipulación de los alimentos. Estas enfermedades relacionadas con productos pesqueros son muy comunes. En los Estados Unidos cada año se comunican al Centro de Control de Enfermedades (Center of Disease Control – CDC) de 20 000 a 30 000 casos de infección; de todos los notificados uno de los mayores brotes de enfermedades transmitidas por los alimentos es el brote de hepatitis que afectó a 290 000 casos en China en 1988. La investigación reveló que el origen y modalidad de transmisión fue el consumo de almejas contaminadas e insuficientemente cocidas.
Medidas de lucha contra las enfermedades
La prevención de las enfermedades virales transmitidas por los alimentos está basada en medidas para impedir la contaminación fecal, directa o indirecta, de los alimentos que no van a recibir un tratamiento viricida antes de su consumo.
Los moluscos bivalvos son idóneos para el consumo humano si se recolectan en aguas libres de contaminación, o bien se les transforma en idóneos mediante su depuración controlada en agua de mar limpia, o mediante cocción. Sin embargo, existen considerables problemas con respecto a los programas de depuración controlada:
El control de las áreas de recolección se ha basado en indicadores bacterianos de contaminación que, como se sabe, no son indicadores confiables de la contaminación viral.
La tecnología de la depuración en algunas ocasiones puede ser insuficiente para la eliminación de los virus en los bivalvos y no existe un ensayo práctico y definitivo que indique que el molusco ha sido depurado.
La contaminación a través de los manipuladores de los alimentos puede prevenirse mediante una buena higiene personal y una educación sanitaria. Los manipuladores de alimentos no deben manejar los alimentos cuando sufren infecciones intestinales, hasta por lo menos 48 horas después de la desaparición de los síntomas. En caso de duda se deben portar guantes desechables, dado que los virus son difíciles de eliminar de las manos por lavado y son resistentes a muchos desinfectantes de la piel.
AUTOR:
Emilio Cordido
Refugio de Fauna Silvestre de Cuare
14 julio 2009 por Administrador
Archivado en Ambiente, Destinos
El refugio de Fauna Silvestre Cuare es un mundo en sí mismo. Su belleza satura los sentidos, su exuberante explosión de naturaleza nos recuerda el infinito esplendor de la vida. Si pudiera hablar nos pediría: ¡Déjenme ser!
Un territorio demasiado rico para ser considerado como un destino cualquiera. Al visitarlo cada uno tendrá dónde elegir su éxtasis: en las tonalidades de verde, en sus agrestes riscos, en sus aves que llenan de color el cielo, en sus sinuosos caminos de agua entre manglares, en sus petroglifos de la Cueva del Indio, en la fe de sus habitantes que veneran a las vírgenes del Valle y del Carmen… Lo mejor es abrir los sentidos de una manera total: ojos de niño para maravillarse con todo lo que ofrece el Refugio de Fauna Silvestre Cuare.
Con una superficie de 11.853 hectáreas, de él forma parte el Golfete de Cuare, una bahía de 1.982 hectáreas que se extiende a lo largo de la vertiente Norte del Cerro Chichiriviche. Un cuerpo de agua es comunicado con el mar por una boca de más de 500 metros de ancho, tiene un promedio de dos metros de profundidad y está bordeado de bosques de mangle, canales y cuevas.
La vertiente sur del Cerro Chichiriviche está compuesta por bosques siempreverdes y semidecíduos, en la vertiente este domina un bosque deciduo (que pierde sus hojas durante la estación seca) y la vertiente noroeste se caracteriza por riscos escarpados, visibles desde el lado marino, en cuyas grietas se desarrolla un tipo de vegetación particular. Los riscos están rodeados por bosques altos que, en algunos lugares, descienden casi hasta el mar y se confunden con el denso manglar.
El Refugio de Fauna Silvestre Cuare se encuentra en la planicie de inundación del río Tocuyo, y recibe aportes del río Sanare y de cursos intermitentes que nacen en el Cerro Chichiriviche por el sur: Caño Dieguito, Boca San Pedrico, Boca San Juanico y Barón. Cuando el río Tocuyo se desborda el agua dulce entra en contacto con el mar llevando los nutrientes de la tierra. Gracias a esto, en sus aguas y manglares crece la ostra mangle, de valor económico para los pobladores.
Cuare también está cerca del río Tucurere, que en época de lluvia inunda su propia planicie, la cual fue decretada Reserva de Fauna Silvestre. Por esta cercanía, en este refugio se pueden observar loros y otras aves de ecosistemas terrestres.
Toda esta diversidad de fauna y flora está más cerca de lo que muchos se imaginan. Al Refugio se llega por la carretera que conduce a Chichiriviche y se encuentra en la costa oriental del estado Falcón, al lado del Parque Nacional Morrocoy.
Amenazas al refugio
En el Refugio de Fauna Silvestre Cuare habitan más de dos tercios de las especies de aves del territorio nacional, como los flamencos del Sur del Caribe y las corocoras rojas, que utilizan ciénagas y cayos, además de garzas y pájaros migratorios que aprovechan para alimentarse, aparearse y descansar.
Cuare fue decretado Área Bajo Régimen de Administración Especial el 31 de mayo de 1972 porque se detectó que en esta zona habitaba el caimán de la costa, una especie que aún está en peligro de extinción. Además, en noviembre de 1988 ingresó a la lista de humedales de la Convención Ramsar.
El caimán de la costa no es la única especie amenazada. Los murciélagos, la tortuga verde y la tortuga carey también están en peligro de extinción. Samuel Narciso, director del Centro de Información y Atención a la Comunidad Fudena (CIAC), explica que Cuare se encuentra en constante peligro, debido al asentamiento de humanos dentro de zonas no permitidas, la mala disposición de los desechos sólidos, extracción desmedida de recursos naturales y la falta de plantas de tratamiento de aguas negras.
Todas estas causas hacen que con el paso del tiempo se afecte lo que en teoría debe ser prioridad ambiental para el Estado. Uno de los principales problemas que se detectó recientemente es la contaminación de las ostras de Cuare, según informó Narciso. La recolección de aguas servidas y aguas negras colapsa a menudo. La mayoría de las casas tienen pozos sépticos que deben ser conectados a la red de cloacas, porque de lo contrario el sistema de aguas negras seguirá desembocando en las adyacencias de Cuare, lo que hace que tanto la fauna como la flora se contamine.
Este problema no sólo afecta al ecosistema. Más de 500 familias de la región se benefician con la comercialización de las ostras. “Al contaminarse éstas, se disminuye su extracción y en consecuencia la venta y la demanda decrece. Sin contar con el desbalance que se genera, pues hay muchas especies que se alimentan de las ostras”, asegura el director del CIAC Fudena.
Por otro lado, la solución definitiva de la disposición de la basura en los cayos más septentrionales del vecino Parque Nacional Morrocoy tampoco parece llegar. La directora de Fudena, Deborah Bigio, explica las consecuencias del mal manejo de la basura en esta zona: “Cuare se encuentra en una zona donde los vientos son bastantes fuertes. Si los desechos no se recogen a tiempo y no se colocan en los lugares indicados las fuertes corrientes de aire hacen que se esparzan por todos lados”.
Desde 1989 la Fundación para la Defensa de la Naturaleza, Fudena, desarrolla diversos programas. Las poblaciones de Tucacas, Chichiriviche, Tibana, Tocuyo de la Costa, Boca de Tocuyo, Alto de la Alegría y San Juan de los Cayos han recibido cursos de bioecológía, áreas protegidas, manipulación de alimentos, autogestión comunitaria, desarrollo sostenible, valores ecológicos y conservación de recursos naturales.
Todo esto se realiza, a juicio de Deborah Bigio, directora de la Fundación, con la finalidad de integrar a la comunidad con el Refugio. “Estamos conscientes de que extraer especies del Refugio es ilegal, pero como Fudena no es el ente rector que prohíbe esta actividad, proponemos que los habitantes que viven de esto tengan otras alternativas. Buscamos que el refugio se mantenga de forma sostenible”, asegura.
El trabajo de Fudena con la comunidad e instituciones gubernamentales, ha permitido proponer lineamientos para el manejo del refugio de Fauna y el Parque Nacional. Muchos han sido los logros de esta organización en el estado Falcón: una biblioteca con diversidad de textos, laboratorio didáctico y hospedaje a los investigadores que deseen realizar trabajos científicos en la zona. Además, está planificado inaugurar un museo en donde se exhibirán todos los moluscos que han recolectado a través de los años.
El turismo descuidado se suma a la lista de causas que pueden afectar este refugio. Tanto Cuare, como el Parque Nacional Morrocoy y la Reserva de Fauna Silvestre Tucurere atraen numerosos visitantes, lo que genera un impacto ambiental. Deborah Bigio invita a todos los deportistas náuticos a tomar precauciones en el uso y anclaje en zonas de arrecife, además explica que es importante acatar las normativas de los entes rectores y respetar las zonas donde sólo se permite ingresar personal autorizado. “Conocer las normas y hacer uso adecuado de lo que la naturaleza provee hace que podamos disfrutar de ella”, explica.
Humedales
Los humedales son ecosistemas acuáticos, naturales o artificiales, permanentes o temporales, dulces, salobres y salados, incluyendo extensiones marinas hasta el límite más profundo de los arrecifes coralinos y plantas acuáticas, o en su ausencia hasta los seis metros de profundidad medidos en marea baja. Estos ecosistemas proveen tierras fértiles, leña y madera, peces y agua, transporte, protección contra tormentas, estabilización del litoral, depuración de las aguas, retención de agentes contaminantes y esparcimiento.
Cada segundo día de febrero se celebra el Día Mundial de los Humedales, por la firma de la Convención de Humedales en la ciudad iraní de Ramsar en 1971, de la cual Venezuela es signataria.
En el país existen cinco Áreas Ramsar: Refugio de Fauna Silvestre de Cuare (estado Falcón), Parque Nacional Archipiélago Los Roques (Dependencias Federales); Refugio de Fauna y Reserva de Pesca Ciénaga de Los Olivitos (estado Zulia; Parque Nacional Laguna de la Restinga (estado Nueva Esparta) y Parque Nacional Laguna de Tacarigua (estado Miranda). En Venezuela hay 24 categorías de humedales y 158 humedales de relevancia por su valor económico, social, cultural y ecológico.
AUTOR
Marisela Castillo A.
Fotos: Cortesía de Samuel Narciso, Fudena
Pez León: se busca vivo o muerto
24 marzo 2009 por Administrador
Archivado en Ambiente
Hermoso pero letal
Pez León: se busca vivo o muerto
Bellatrix Molina
Bióloga Universidad Simón Bolívar
Directora Fundación Científica Los Roques

El Pez León
La mayoría de especies que se introducen en un nuevo hábitat desde otra región no se adaptan y desaparecen. En algunos casos se reproducen y subsisten con el alimento local, e incluso se convierten en una plaga, causando cambios en la composición, estructura y procesos ecológicos de los ecosistemas naturales invadidos. Es el caso del pez león, por ello, este llamado de alerta
Exuberante y hermoso, de unos 30 cm de largo, variado en diseño y color, el pez león tiene un cuerpo pardo rojizo cubierto de finas listas blancas. Con su penacho de largas y semitransparentes aletas dorsales decoradas con franjas rojas y blancas, destacan sus largas y finas hebras blancas.
Cuando el pez león extiende sus grandes aletas pectorales parece una mariposa de otro mundo. Pero ¡qué no nos engañe su delicada belleza! Esos colores y diseños llamativos son una clara advertencia para sus posibles depredadores, ya que este pequeño pez posee en los larguísimos rayos de sus aletas un potente veneno que utiliza para su defensa.
El pez león, conocido como “lion fish”, “turkey fish” o pez escorpión, es una especie del género “Pterois”, de la venenosa familia de peces Scorpionidae. Oriundo del Océano Indo-Pacífico, vive asociado a los arrecifes de coral y los fondos rocosos. Si usted llega a ver uno de estos peces en nuestros arrecifes del Caribe sur o de cualquier otra zona del Atlántico debe reportarlo de inmediato, porque es una seria amenaza, tanto para los humanos, como para nuestros ecosistemas marinos.
Si es del Pacífico… ¿cómo llegó al Atlántico?
Según reportes de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA, por sus siglas en inglés), durante el paso del huracán Andrew, en 1992, un pequeño grupo de la especie “Pterois volitans” (pez león rojo), escapó de los acuarios caseros de la zona de Tampa hasta la Bahía de Biscayne y tomó la corriente del Golfo hasta Carolina del Norte y otras corrientes al este y al sur de Bahamas, Cuba y República Dominicana.
Desde entonces, su población ha aumentado en forma alarmante, extendiéndose cada vez más hacia el sur. Se conocen reportes del pez león en Florida, México, Puerto Rico, Cuba, Islas Caymán y muy recientemente en Colombia, en las Islas de San Andrés (13ºN; 09-01-09), lo que disparó las alarmas de las organizaciones locales vinculadas a la conservación del medio ambiente marino, a fin de unir esfuerzos para alertar la población y tomar medidas.
Amenaza para los humanos
Aunque no se conocen oficialmente casos letales, la picadura del pez león es sumamente dolorosa y debe ser atendida con prontitud. Además del agudo dolor que causa el veneno, puede producir reacciones sistémicas como náuseas, vómitos, dolores de cabeza, mareos, dolores en las articulaciones, ansiedad y colapso cardiovascular.
El veneno del pez león se encuentra en pequeñas glándulas venenosas situadas en la base de las largas espinas de las aletas. Este veneno, compuesto por proteínas citotóxicas y neurotóxicas, ocasiona un dolor intenso que se irradia a todo el miembro y alcanza su punto máximo a la hora. Posteriormente se forma un edema local y leve, con necrosis de la herida, que se infecta con facilidad. El dolor puede durar horas e incluso días.
Las 13 espinas de la aleta dorsal, una de la aleta pélvica y tres de la aleta anal son venenosas. Las aletas pectorales y caudales no son tóxicas, ya que éstas no tienen espinas. Cuando es molestado por un submarinista, el pez león no se esfuerza mucho por escapar. Apunta con sus aletas dorsales al incauto que trata de atraparlo. Aunque las picaduras sólo ocurren con peces vivos, se han reportado casos de picaduras con peces muertos recién capturados, por lo que es mejor evitar tocarlas.
Qué hacer en caso de picadura
Lo primero que hay que identificar es la causa de la herida. Es posible que la víctima no haya visto siquiera al causante, pero puede deducir que fue un pez león si el fondo en el que se encontraba cuando se produjo la picadura es rocoso o coralino y si presenta dos o varias heridas punzantes, acompañadas de dolor muy agudo.
Es importante revisar y limpiar la herida a conciencia con suero salino o agua fría, para impedir que queden restos de la espina y de las glándulas venenosas. De inmediato se debe sumergir la zona afectada en agua tan caliente como se pueda soportar (unos 45ºC), durante 30 minutos o más. El veneno del pez león es una proteína que se desnaturaliza con el calor. Por eso lo más eficaz es sumergir la herida inmediatamente en agua caliente. Esto es tremendamente efectivo para reducir la cantidad de veneno que entra al organismo y aliviar sustancialmente el dolor.
Si la picadura ocurre en el tronco o en la cara se pueden utilizar compresas o irrigaciones con agua caliente. Si el dolor es muy intenso, son útiles los analgésicos no morfínicos (recomendado) o anestésicos locales como novocaína, xilocaína o bupivacaína (a veces, vía infiltración local).
Amenaza para el ecosistema
Los ecosistemas mantienen su equilibrio gracias a millones de años de evolución, donde cada especie ha desarrollado adaptaciones para huir o defenderse de sus enemigos naturales o para cazar a sus presas de forma más eficiente. Como resultado de este perfeccionamiento continuo, cada población se mantiene en un tamaño limitado, debido a la presencia de depredadores, de otros competidores, de parásitos y organismos patógenos. De no existir estos mecanismos de control, una población crecería exponencialmente hasta acabar completamente con su fuente de recursos (otras plantas o animales, luz, agua, nutrientes, espacio, etc.).
La mayoría de especies que se introducen en un nuevo hábitat desde otra región no se adaptan y desaparecen. Sin embargo, en algunos casos se reproducen y subsisten con el alimento local, e incluso se convierten en una verdadera plaga, causando cambios significativos en la composición, estructura y procesos ecológicos de los ecosistemas naturales invadidos.
Un caso clásico, y dramático a la vez, fue el que se dio en Australia, con la introducción de unas pocas parejas de conejos realizada por los colonos ingleses en 1858. En 100 años, al no existir enemigos naturales como zorros, gatos u otros depredadores, los conejos se convirtieron en una plaga de casi mil millones de ejemplares, que transformaron en un desierto a gran parte de Australia y muy probablemente causaron la desaparición de otros herbívoros nativos de la isla. La introducción de gatos para cazarlos no hizo sino empeorar la situación, creando una nueva plaga: esta vez, los gatos.
Existen numerosos ejemplos sobre el impacto que generó la introducción de especies de animales no nativos a un ecosistema. De manera particular, las islas han sido un claro ejemplo, en donde se han registrado gran número de extinciones de especies y subespecies de roedores autóctonos y aves, a causa de la depredación por perros, gatos o roedores, así como la modificación de las comunidades vegetales y la alteración del paisaje por herbívoros como cabras y conejos. Esta amenaza también se puede
presentar en forma de competencia (por espacio o recursos) o mediante la introducción de enfermedades y parásitos entre las poblaciones de animales nativos.
El pez león es una amenaza real para nuestros ecosistemas marinos. No posee enemigos naturales en el Atlántico, el mecanismo de defensa con sus púas venenosas parece ser muy efectivo y sus depredadores potenciales en el océano Atlántico y el mar Caribe jamás se han enfrentado a algo similar. Por otro lado, es sumamente voraz. No tiene preferencias por una especie en particular y según estudios realizados, se alimenta tanto de peces pequeños, como de juveniles de otros peces más grandes. También lo puede hacer de larvas de crustáceos, como la langosta espinosa (Panulirus argus). Su técnica de caza es asombrosamente eficaz, acorralando a sus presas en cavidades del arrecife, extendiendo sus aletas como una atarraya y engulléndolas enteras, una a una.
Estudios realizados recientemente por la “Oregon State University” aseveran que de un arrecife, este pez es capaz de disminuir en un 79% la población de juveniles de otros peces. Más aún, al acabar con otras especies que son herbívoras, las macroalgas crecen desproporcionadamente, cubriendo y matando a los corales, que a su vez albergan numerosos crustáceos, moluscos y peces.
¿Qué podemos hacer?
La población del pez león es cada vez más grande y cada día aumenta la extensión de su territorio. Aún no sabemos cómo controlar su crecimiento. Una sola hembra puede liberar miles de huevos cada semana a lo largo del año y durante su período juvenil se encuentra en aguas profundas.
Los biólogos marinos en todo el Atlántico se encuentran estudiando sus características y costumbres, a fin de medir el posible impacto sobre el ecosistema. Todavía no hay respuesta ni soluciones. En este momento aunamos esfuerzos para alertar a la población y difundir esta información, especialmente a pescadores artesanales y deportivos, buzos y turistas, a fin de que nos ayuden a prevenir los envenenamientos, y a monitorear su distribución, en caso que llegara a invadirnos.
Si usted ve un pez león, trate de tomarle una foto y registre el lugar y fecha de su avistamiento. Si decide capturarlo, evite tocar las aletas y use una bolsa o una malla con asa, ya que es fácil de atrapar por este medio. Una vez capturado, consérvelo refrigerado y comuníquese con alguna de las siguientes instituciones e investigadores:
Fundación Científica Los Roques: Bellatrix Molina (fclr.director@gmail.com)
Museo Marino: Bladimir Rodríguez (museomar@cantv.net)
Universidad Simón Bolívar: Juan M. Posada (jposada@usb.ve)
Fundación La Salle de Ciencias Naturales: Oscar Lasso (oscar.lasso@fundacionlasalle.org.ve)
Fundación Caribe Sur: Juan Carlos Fernández (caribesur@gmail.com)





